jueves, 1 de agosto de 1985

Memorias de un economista

Indudablemente una de las personalidades más atractivas dentro del campo de la economía es el Profesor John Kenneth Galbraith. Es uno de los pocos casos de un académico que ha tenido éxito en el campo de la política y de la diplomacia.
En sus memorias tituladas A Life in our Times el Profesor Galbraith  nos relata, en su característico estilo, los principales eventos de su época.
Un estilo con personalidad.
A lo largo de las memorias se pueden observar dos características que distinguen al autor. Su punzante estilo y su arrolladora personalidad. Como él  mismo reconoce, buena parte de su éxito se ha debido a su habilidad para escribir con claridad sobre temas técnicos. En repetidas ocasiones su habilidad le abrió las puertas de nuevos campos. Su vinculación a la política del partido Demócrata como escritor fantasma en la primera campaña de Adlai Stevenson se debió en buena parte a sus dotes de escritor. 

La arrolladora personalidad del Profesor Galbraith combinada con su elevada estatura lo convierten en el centro de toda reunión. Quien haya tenido la oportunidad de conocerlo personalmente gozará mucho con el relato de algunas de las experiencias en las que gracias a su personalidad logra salirse con la suya. Una anécdota de su libro ilustra la manera como Galbraith puede apabullar al ciudadano común. En una ocasión Galbraith debía visitar a uno de sus conocidos en un hospital. Cuando llegó, la hora de las visitas ya había pasado. Sin arredrarse, Galbraith continuó su  marcha y cuando la enfermera le preguntó quien era, inmediatamente contestó "el Doctor Galbraith".  Conociendo la imponencia del Profesor Galbraith me puedo imaginar el estado en que quedó la pobre enfermera.

La Crítica de la Teoría Neoclásica.
A lo largo de su vida Galbraith ha sido uno de los críticos más caracterizados del modelo neoclásico. Permanentemente ha atacado lo que él bautizó como la sabiduría convencional. Especialmente, ha cuestionado la validez del modelo de competencia perfecta, argumentando que el mundo está caracterizado por la existencia de monopolios y empresas dominadas por tecnócratas que muchas veces no responden a los dueños sino que buscan su propio beneficio sin tener en cuenta objetivos de maximización de utilidades. 
En sus memorias la lucha entre Galbraith y los economistas neoclásicos es permanente. Gran parte del relato de su vida gira alrededor de este tema y de su lucha por plasmar sus ideas en dos de sus libros: La Sociedad Opulenta y el Nuevo Estado Industrial. Estos dos libros, sin lugar a dudas, se  convierten en protagonistas principales en estas memorias. El difícil proceso de su creación muchas veces interrumpido por eventos de la política y la diplomacia muestra la angustia del escritor por ver concluida su obra. El éxito abrumador de estos dos libros corona las angustias del autor y además le abre nuevas oportunidades y le permite financiar su entrada al Jet‑set.
Si bien un lector desprevenido de las memorias del Profesor Galbraith pueda concluir que la ortodoxia neoclásica ha sido reemplazada por la visión galbraithiana, la realidad es que los académicos americanos han considerado que la contribución de estos dos libros al avance de la ciencia ha sido muy limitada. Por el contrario, nadie puede dudar de la gran influencia que han tenido los escritos del Profesor Galbraith en las decisiones de política. Como lo recuerda el autor en sus memorias buena parte de la concepción de los programas de La Gran Sociedad se basan en La Sociedad Opulenta. También es notable la influencia del Profesor Galbraith en la introducción de consideraciones sobre la calidad de la vida para complementar el objetivo de crecimiento de la producción.
El Hombre Público
Se pueden distinguir dos fases en la carrera pública de Galbraith. En la primera de ellas se vincula de tiempo completo mientras que en la segunda y una vez ha sido contratado por la Universidad de Harvard mezcla  sus labores docentes con sus intervenciones públicas.
La primera fase burocrática de Galbraith está íntimamente relacionada con el manejo de la economía de los Estados Unidos durante la segunda guerra mundial. Después de haber desempeñado algunos puestos secundarios Galbraith se convierte en  Zar de Precios de los Estados Unidos y allí comienza a tener destacadas figuraciones. Tanto su poder como el número de subordinados crece considerablemente al intensificarse la participación de los Estados Unidos en el conflicto bélico. 
En la segunda fase  Galbraith comienza como un experto en temas económicos que asesora a algunos de los políticos demócratas. Más tarde y gracias a sus habilidades de escritor entra a formar parte del grupo de escritores fantasmas en la campaña de Stevenson y de allí se convierte en uno de sus principales asesores económicos.
El triunfo de los demócratas a comienzos de los sesentas le permite a Galbraith el volver a brillar en el firmamento político. Durante el gobierno de Kennedy es nombrado como Embajador en la India donde se ve envuelto en la guerra entre China y la India. En el gobierno de Johnson su influencia es muy notoria en cuanto se refiere a la política doméstica. La influencia de Galbraith comienza a evaporarse al convertirse en uno de los principales críticos de la participación de los Estados Unidos en el Vietnam.
Con la llegada de Nixon a la Casa Blanca comienza un período en el que la influencia del político es muy limitada y en la que comienza a crecer su importancia como crítico del sistema. 

Al concluir la lectura de estas largas memorias no puede uno menos que agradecer el gran esfuerzo hecho por el autor para mostrarse como una de las personalidades más atractivas de los últimos cuarenta años.

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