martes, 20 de marzo de 1990

¿Azul, rojo o morado?

Ante la ausencia de un mercado amplio de valores los analistas económicos colombianos no pueden utilizar el indice de Cotización de las acciones sino que tienen que acudir a otros instrumentos de predicción para inferir lo que puede significar el gobierno de los diferentes candidatos. Los programas y los equipos de los candidatos son sin lugar a dudas unos de los mejores indicadores de lo que va a pasar en los próximos años.

Las Bolsas de Valores en los países industrializados además de servir para el intercambio entre oferentes y demandantes se han convertido en indicadores de la situación económica. Las subidas y bajadas de Wall Street muchas veces han servido como termómetros de la posible actividad económica. En algunas otras ocasiones y especialmente cuando se producen descensos la economía continua su marcha ascendente. Como bien lo anota el Profesor Samuelson,  Wall Street ha anunciado 15 de las últimas tres recesiones.

Las Bolsas de Valores de los países avanzados sufren fuertes variaciones con ocasión de las elecciones. Cuando se percibe que la política de los ganadores va a favorecer el desarrollo por lo general los mercados suben. Los triunfos de Reagan, Margaret Thatcher y Bush siempre estuvieron acompañados de aumentos en los mercados de Nueva York y Londres.

Ante la ausencia de un mercado amplio de valores los analistas económicos colombianos no pueden utilizar el indice de Cotización de las acciones sino que tienen que acudir a otros instrumentos de predicción para inferir lo que puede significar el gobierno de los diferentes candidatos. Los programas y los equipos de los candidatos son sin lugar a dudas unos de los mejores indicadores de lo que va a pasar en los próximos años.

A diferencia de anteriores ocasiones en donde había diferencias entre los programas de los candidatos para 1990-1994 las opciones no son enteramente azules ni rojas sino que más bien son de color morado. Tanto César Gaviria como Rodrigo Lloreda representan tendencias de centro en cada uno de los partidos tradicionales. Los representantes del sector productivo verían con buenos ojos el triunfo de cualquiera de ellos. El relevo generacional tan importante en sus aspectos políticos es vital en el aspecto económico. Los candidatos del noventa representan un cambio considerable con relación al pasado reciente. El intervencionismo excesivo del Estado representado por el Senador Samper y el equipo de asesores ha sido sin lugar a dudas el número uno de los damnificados de las elecciones de marzo.

Si bien las opciones tienen bastantes semejanzas también tienen diferencias apreciables. Un gobierno del candidato del Partido Liberal tendría una política económica de carácter más tecnocrático. Tanto el candidato como su equipo de asesores se sienten más cómodos hablando de temas técnicos que de temas sociales. Más aún, en la parte social el equipo de Gaviria tiene una visión tecnocrática. Para muchos de ellos el problema de la justicia, la salud y la educación se resuelve aumentando la eficiencia de los sistemas existentes.

El candidato del partido Social Conservador haría un gobierno con mayor énfasis en el aspecto humano del desarrollo y buscaría cambiar el sistema de prestación de los servicios sociales. La formación javeriana del Doctor Lloreda y de algunos de sus asesores influyen notablemente en esta visión humanística del desarrollo económico. La experiencia positiva de la privatización de los servicios públicos en Bogotá indudablemente guiará un gobierno del Partido Social Conservador. El Candidato y sus asesores se han mostrado receptivos a la noción de cambiar el resultado de la gestión pública a través de la participación del sector privado.

En la formación del equipo de gobierno el candidato del partido liberal tendría menos libertad que el candidato social conservador. El acuerdo de gobernabilidad logrado en vísperas de las elecciones se ha tornado hoy en día en un acuerdo de ingobernabilidad. Los damnificados del 11 de marzo tendrán su premio de consolación y buscarán poner en práctica las teorías no triunfadoras en las elecciones.  El Ministro de Hacienda más probable en el Gabinete del Doctor Gaviria sería el actual Ministro de Agricultura Gabriel Rosas. El Doctor Rosas fue por mucho tiempo el Ministro de Hacienda en la Sombra en el Nuevo Liberalismo y podría ocupar la cartera para la cual se ha preparado con arduos esfuerzos. El Director de Planeación podría ser Rudolf Hommes quien fue el coordinador económico del precandidato triunfante. Eduardo Robayo, Ricardo Sala y Nohra Rey dentro de los representantes del galanismo y  Luis Fernando Alarcón, María Mercedes de Martínez, Francisco Ortega y Luis Alvaro Sánchez dentro de los miembros del equipo económico actual tendrían una participación importante en el próximo gobierno en el caso en que ganara el candidato liberal. Los refuerzos podrían venir por los lados de Carlos Caballero, Ulpiano Ayala y Cecilia López de Rodríguez quienes en la actualidad se encuentran por fuera del gobierno. La participación conservadora en el equipo de Gaviria podría estar por el lado de Roberto Junguito. En un gobierno en donde se reconociera la importancia de los temas económicos en el manejo de las relaciones internacionales los servicios de un Ex-Ministro de Hacienda con amplio prestigio en la Banca Internacional serían invaluables. Los vínculos nacidos en la Universidad de los Andes contribuirían a un buen trabajo de equipo.


En el caso en que ganara el candidato conservador podría llamar a su equipo económico a los Ex-Directores de Planeación Miguel Urrutia, Jorge Ospina, César Vallejo o Hernán Beltz. Los Ex-Ministros de Hacienda Hugo Palacios, Rodrigo Llorente, Jaime García Parra o Roberto Junguito podrían ser considerados como alternativas. El diligente Ministro en la Sombra Rodrigo Marín Bernal sería un candidato excelente para encabezar un equipo económico de un partido totalmente unificado. Académicos como Jorge García García, Sebastian Arango y Luis García podrían contribuir con su visión del mundo en un posible gobierno conservador. La participación liberal en el Gabinete Lloredista podría tener una de dos características. La mujer tendría participación importante. Las Vice-Ministras del Gobierno del Presidente Betancur como Florangela Gómez, Cecilia López y  María Angela Tavera podrían entrar al gabinete. Los galanistas de vieja data como Gabriel Rosas y Nohra Rey serían candidatos a la representación liberal en un gobierno encabezado por Rodrigo Lloreda.

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