lunes, 4 de mayo de 1992

Buenas noches y muchas gracias

La buena noticia de poder contar con una oferta abundante de gas propano viene, acompañada de la mala noticia de que esto le va a implicar al sufrido consumidor, un aumento de casi el ciento por ciento sobre su factura mensual.

El presidente Gaviria se dirigió a los colombianos el miércoles de la semana pasada. En su discurso el Presidente señala una serie de posibles causas del cruel apagón que hemos estado padeciendo desde las últimas elecciones. El miércoles, por primera vez, se hizo un pronunciamiento enjuiciando la política de precios de los energéticos.

Estoy totalmente de acuerdo con el presidente cuando afirma que "Otro de los problemas es el de la estructura tarifaria". Desde hace bastante tiempo he venido sosteniendo que uno de los mayores problema del sector tiene que ver con las grandes distorsiones vigentes en el precio de los energéticos. La fijación de precios se ha hecho en buena parte con ánimo fiscalista tratando de generar no más energía sino, más bien, más recursos para las empresas.

Está política ha sido totalmente equivocada. Cuando se han elevado las tarifas por encima de su nivel de equilibrio lo único que se ha logrado es generar unos excedentes de oferta que han tenido como consecuencia el sobre-dimensionamiento. Por otra parte, los precios bajos han tenido como consecuencia un exceso de demanda y una reducción de la oferta. Los excesos de demanda o sobre-dimensionamientos son simplemente otro nombre para precios altos en el sector energético y los racionamientos no son sino la consecuencia elemental de los precios bajos de los energéticos.

La estructura diseñada por sucesivas Juntas de Tarifas para el sector eléctrico ha llevado a situaciones muy graves. Los problemas existentes son muy bien descritos por el Señor Presidente en su discurso. "Hay muchas empresas de carácter industrial y de carácter comercial que están pagando muy por encima de sus costos, que están empezando a autogenerar, que se están empezando a salir del sistema y que el sistema eléctrico va a quedar eventualmente con los usuarios que no tienen capacidad de pago y que se van a salir los usuarios que si tienen capacidad."

El racionamiento eléctrico se debe no solo a fallas en el sector eléctrico sino que en buena parte es el resultado natural del exceso de demanda creado por unos precios bajos de todos los energéticos. Como se muestra en el documento Conpes 2571 del pasado 18 de diciembre, "En Colombia los precios de los energéticos tienen una estructura inadecuada. Exceptuando el carbón, todos los energéticos tienen un precio de venta inferior a su costo económico, lo cual supone subsidios al consumidor."

La masificación del consumo del gas que nos promete el Presidente como una de las soluciones del racionamiento de 1993 y que en sus palabras "nos permitirá cambiar la composición de las fuentes de energía, tener más energía de origen térmico y no tener ese recargo tan grande de energía hidroeléctrica que hace vulnerable todo el sistema en tiempos de sequía" depende en buena parte de "llevar a precios internacionales el gas propano, que es un material que tiene que importar el país."

El documento CONPES mencionado, que entre otras, se ha hecho famoso por sostener la existencia de 2000 Mw en capacidad excedentaria eléctrica, tres meses antes de la iniciación del más salvaje racionamiento de la historia reciente, muestra un cuadro impresionante sobre estas distorsiones en el precio de los energéticos.

La energía eléctrica por la cual estaríamos a dispuestos a pagar mucho más de su costo económico de 750 dólares por tonelada equivalente de petróleo (TEP) tiene un precio apenas de 504.8 dólares y los afortunados que gozan sin ninguna justificación del no racionamiento están recibiendo, además, un subsidio del 32.7 porciento. Esto quiere decir que los privilegiados industriales y algunas entidades oficiales que tienen su oferta garantizada reciben de los sufridos consumidores la tercera parte del valor de su cuenta eléctrica.

El presidente ha informado que quiere aumentar la oferta de gas propano y gas natural. La buena noticia de poder contar con una oferta abundante de gas propano viene acompañada de la mala noticia de que esto le va a implicar al sufrido consumidor un aumento de casi el ciento por ciento, 92 por ciento para ser más precisos, sobre su factura mensual de gas propano. Para llevar el gas natural a su precio económico de 183.7 dólares por TEP el consumidor tendrá que pagar un aumento, módico, del 69 por ciento. Sin embargo, a los usuarios del gas natural, como los de Ciudad Salitre, les va a quedar el consuelo de que su cuenta energética va a ser la más baja pues según el documento del DNP es el energético diferente al carbón con el menor valor económico.

Las cifras del tan mencionado documento CONPES están mostrando algo bien interesante. La energía eléctrica tiene un costo económico de 750 dólares mientras que el carbón tiene un costo de 24.8 dólares. Si esto fuera cierto, querría decir que el negocio más grande para el país es transformar el carbón en energía eléctrica y que por lo tanto la mejor inversión es hacer plantas termoeléctricas.

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