lunes, 8 de febrero de 1993

Bienvenidos al desplazamiento

El aumento del gasto del gobierno cuando no viene acompañado de un aumento en los impuestos, tiene como consecuencia una disminución del gasto privado.

Los profesores de Macroeconomía casi siempre tienen mucha dificultad haciéndoles entender a sus alumnos en qué consiste el fenómeno del desplazamiento. Los alumnos casi nunca entienden porque el aumento del gasto del gobierno puede perder su efectividad cuando el gasto público desplaza al gasto privado. Las explicaciones que traen los libros de Macro intermedia no son asimiladas por los alumnos. Gran parte de la dificultad de los estudiantes se debe a que la ilustración de este fenómeno se hace con ejemplos aplicables a los Estados Unidos.

El profesor tiene que hacer un gran esfuerzo para que sus estudiantes entiendan lo que se expone en el libro de texto. Les debe recordar que cuando en Estados Unidos se habla de la Reserva Federal es como si nosotros estuviéramos hablando de la Junta Directiva del Banco de la República. A continuación, el profesor muy pacientemente les dice a los alumnos que el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos es equivalente a nuestro Ministerio de Hacienda.

Tan pronto el profesor comienza a explicar que el Ministerio de Hacienda de los Estados Unidos emite bonos para financiar su déficit fiscal, el estudiante pierde todo el interés pues considera que como en Colombia esto no es lo usual, nunca va a existir el efecto desplazamiento y por lo tanto esto es algo que no se aplica en el trópico. Por tanto, considera que este efecto no es de interés y no se preocupa por los efectos que pueda tener la financiación del déficit fiscal por medios de títulos emitidos por el Gobierno.

Ahora gracias al cubrimiento noticioso de la primera subasta de los títulos de Tesorería TES, los profesores van a tener menos trabajo en explicar los problemas que surgen con la financiación del faltante fiscal por medio de lo que los libros de texto llaman "bonos". El próximo lunes podrán decirles a sus alumnos que a raíz de la emisión de los TES el sector privado se verá desplazado del mercado de valores pues la emisión de estos TES, cuando la oferta monetaria es constante tendrá como consecuencia el aumento de la tasa de interés y con ello la disminución de la inversión en maquinaria y vivienda y otros gastos sensibles a la tasa de interés.

Los alumnos podrán así entender lo que los hombres de negocios han sabido desde siempre. El aumento del gasto del gobierno cuando no viene acompañado de un aumento en los impuestos, tiene como consecuencia una disminución del gasto privado. Por lo tanto, la idea aprendida en los curso de principios de que el gasto público es un gran estimulante para la economía deberá revaluarse. El estudiante al fin aprenderá que un aumento del gasto público jalona la tasa de interés hacia arriba y este aumento a su vez contrarresta, en buena parte, el impulso que se pretendía dar.

Como muy bien lo enseñan las últimas ediciones de los libros de macroeconomía intermedia, el efecto desplazamiento en una economía abierta es mucho más complicado. En una economía abierta el aumento de la tasa de interés doméstica no solo afecta la inversión de las empresas y de los hogares sino que también tiene consecuencias graves en el frente externo.

En efecto, al aumentar la tasa de interés doméstica se incrementa la entrada de capitales. El retorno de las golondrinas, langostas y demás bichos pronto se traduce en aumentos en las reservas internacionales. Como lo muestra la experiencia colombiana de los dos últimos años, la autoridad monetaria tiende a contrarrestar el incremento en las reservas internacionales con una revaluación del peso. La revaluación del peso, a su vez, tiende a disminuir las exportaciones y a aumentar las importaciones y por tanto el aumento del gasto del gobierno no solo desplaza la inversión sino que termina desplazando también al sector exportador.


La euforia que se percibe en los encargados de lanzar instrumentos novedosos para financiar al gobierno no nos puede hacer olvidar la triste realidad de que el aumento del gasto del gobierno sólo se puede lograr a costa de un sacrificio del sector privado. El costo de oportunidad del gasto social, en que está empeñado el gobierno, lo tenemos que pagar con menos equipos productivos, menos viviendas y menos exportaciones. Como muy bien lo dicen los economistas de Chicago "No hay refrigerios gratuitos". 

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