lunes, 19 de abril de 1993

Una propuesta digna de ser estudiada

 Como muy bien lo anotaba el anterior Gerente de la EEB para lograr garantizar una mayor confiabilidad es necesario contar con niveles adecuados en los más grandes embalses y en especial en los embalses agregados de la sabana y en el Peñol.

Al comienzo de la semana se posesionó el nuevo gerente de la Empresa de Energía de Bogotá. Deseamos muchos éxitos al Doctor Mauricio Cárdenas en su gestión en la EEB. Al anterior Gerente lo felicitamos por su labor y en especial por haber logrado que el Proyecto Guavio entrará a generar y a contribuir a la disminución del apagón. Entre las iniciativas que no alcanzó a poner en funcionamiento el Doctor Calderón durante su corta gestión es conveniente recordar su propuesta de buscar llenar los embalses multianuales. Como muy bien lo anotaba el anterior Gerente de la EEB para lograr garantizar una mayor confiabilidad es necesario contar con niveles adecuados en los más grandes embalses y en especial en los embalses agregados de la sabana y en el Peñol. La idea es bien interesante pues esto permitiría sortear más fácilmente los problemas causados en años con pocas lluvias.

La propuesta consiste en pagar a las empresas de energía por no generar con el agua de sus embalses durante los años con buenos regímenes de lluvias, con el fin de poder entregar un alto nivel de embalses al concluir el año con abundantes lluvias. Esta política de ahorro únicamente se justifica para los embalses multianuales pues en los otros como Chivor y Betania no existe suficiente capacidad de almacenamiento.

Aunque la propuesta del anterior Gerente es bien atractiva existen una serie de interrogantes que deben irse resolviendo. En primer lugar, debe tenerse presente que para poder llenar los embalses multianuales es necesario contar con un excedente en el resto del sistema que permita satisfacer la demanda sin tener que usar el agua almacenada en los embalses. En estos momentos no parece que el sistema cuente con un margen de maniobra suficiente para poder reducir las descargas de los embalses multianuales. Para poder llenar los embalses se deberían mantener en magnífico estado todas las otras plantas para poder utilizarlas en el período de lluvias a plena carga.

En segundo lugar, para poder lograr aumentar los embalses se requiere que los dueños de los embalses o sea EPM y la EEB encuentren atractivo, desde su propio punto de vista, el no utilizar el agua de sus embalses para generar. Según el Doctor Calderón una manera de hacer atractivo que las dos empresas más grandes de Colombia no generen sería mediante un subsidio pagado por el gobierno o por el resto del sistema eléctrico nacional. El monto del subsidio y la forma de pago no ha sido definido. La idea parece ser que el gobierno compensara a las empresas por el costo de oportunidad incurrido. Como el agua se piensa ahorrar para utilizarla en los años secos la compensación que debería hacer el Gobierno a las empresas sería equivalente al interés dejado de percibir por las empresas durante el período en que mantuvieran almacenada el agua. Otra manera equivalente, sería que el gobierno comprara agua en el período de lluvias a las Empresas y lo guardara en los embalses hasta que fueran necesario utilizarla en un año de sequía.

Es claro que este esquema podría generar una serie de dificultades. En primer lugar, haría que el gobierno se viera involucrado en la operación de los embalses y que por lo tanto las decisiones se volvieran más políticas de lo que ahora son. No es muy difícil pensar el gran incentivo que tendría el gobierno para utilizar sus ahorros de agua en vísperas pre-electorales. La determinación de las compensaciones a las grandes empresas sería también motivo de grandes controversias. Si el Gobierno quiere favorecer a las grandes empresas podría fijar altas compensaciones. Si por el contrario quiere extraer parte de las ganancias de las grandes empresas fijaría compensaciones muy bajas.


Si lo que se busca es lograr ahorros en las épocas de mucha lluvia para utilizar el agua en épocas de poca lluvia pareciera mucho más sencillo establecer un esquema en donde se permitieran tarifas diferenciales por estación seca y por estación lluviosa. Si las dos empresas más grandes pueden cobrar más en la estación seca que en la estación lluviosa, tendrían un incentivo para ahorrar el agua de sus embalses multianuales para poderlos utilizarla en la época en que les produjera una mayor ganancia. Si el esquema de tarifas está bien calculado, se podría lograr que las empresas se comportaran de la manera óptima para la sociedad al querer maximizar sus ganancias. Este esquema de tarifas tendría la gran ventaja adicional que los consumidores reducirían su demanda en las estaciones secas contribuyendo a disminuir las posibilidades de apagón. 

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