martes, 25 de mayo de 1993

Todo tiempo pasado no fue mejor

El control de cambios nunca pudo contener el flujo de capitales hacia el exterior.
   
Algunos críticos de la política económica del actual gobierno insisten en que esta ha sido un fracaso total y que por lo tanto debemos volver a lo existente hace quince años. Para estos analistas de la situación económica el ideal es volver a las épocas de una intervención excesiva del gobierno. Como nos pasa a muchos con el transcurso del tiempo nos acordamos únicamente de lo bueno y olvidamos los graves inconvenientes causados por esta excesiva intervención del gobierno.

Los excesivos controles a la tenencia de divisas afortunadamente eliminados por el actual gobierno son un ejemplo claro de que todo tiempo pasado no fue mejor. El control de cambios que prohibía la tenencia de divisas y que consagraba el monopolio del manejo de la moneda extranjera en el Banco de la República realmente nunca funcionó. Los grandes grupos económicos y las multinacionales muy pronto encontraron la manera de evadir estos controles.

Cuando fue atractivo desde el punto de vista económico comprar dólares los grandes intereses económicos encontraron la manera de hacerlo. Desde 1983 a 1985 la fuga de capitales en Colombia fue espectacular. Los controles instaurados fueron incapaces de contener el flujo de capitales hacia el exterior. El efecto real de medidas tan extremas como revisar a los viajeros que salían al exterior para ver si llevaban dólares no autorizados fue mínimo. La obligación de incluir en el pasaporte el monto de los dólares comprados durante el año no impidió que se llegará al borde de una crisis cambiaria en 1985.

De la misma manera, cuando el diferencial de la tasa de interés incentivaba las inversiones en Colombia los dueños de las grandes fortunas trajeron sus dólares a Colombia. El boom de la construcción, la elevación de los precios de los inmuebles y la revaluación de la moneda no fue algo ocurrió por primera vez en este gobierno. La economía colombiana durante las administraciones López y Turbay sufrió del mal holandés a pesar de tener control de cambios. La existencia de los controles a la tenencia extranjera nunca fue realmente efectiva ni para evitar la fuga de capitales ni para impedir que el peso se revaluara ante la entrada masiva de capitales.

Aunque los resultados para el país no son muy diferentes con o sin control de cambios, la situación para el común de la gente es muy distinta. El ciudadano común y corriente está mucho mejor ahora. Cuestiones tan sencillas como suscribirse a una revista extranjera, pedir un libro o un programa de computador se puede hacer sin mayor problema pues basta indicar el número de la tarjeta de crédito en la orden de pedido. En los viajes no es necesario comprar con varios días de anticipación los dólares o cheques viajeros sino que ahora si se puede pagar con las tarjetas de crédito expedidas en Colombia.


El volver al antiguo sistema de cambios que proponen algunos de los críticos del gobierno no va impedir que los errores de política afecten la economía. Por el contrario, nos va a dar una falsa sensación de seguridad que a lo mejor lo que va a hacer es incitar a un mal manejo económico. 

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