lunes, 24 de enero de 1994

A pensar sobre la revaluación

Los rastros dejados por la revaluación invisible son bastantes evidentes.

La semana anterior el Doctor Alfonso López Michelsen al hacer su presentación del Libro "El Comercio Exterior y la Política Internacional del Café" de los Doctores Roberto Junguito y Diego Pizano, puso a pensar al país sobre el tema de la revaluación de la tasa real de cambio. El ilustre Expresidente, con su discurso ampliamente aplaudido por los asistentes, puso sobre el tapete el tema de lo que él llamó la revaluación invisible.

Tal como lo manifestó el Expresidente López Michelsen, la revaluación de la tasa real no aparece todos los días en los periódicos y por lo tanto, no tiene la notoriedad de la variación de la tasa representativa del mercado. Si bien el hombre de la calle no está enterado de la magnitud de esta revaluación invisible, no por ello deja de sentir sus consecuencias. La teoria económica nos enseña que cuando hay una revaluación real, los bienes que no entran en el comercio internacional presentan un excedente de demanda y su precio sube.

Por tanto, en estas circunstancias, los sectores que producen bienes como la finca raíz que no entran en el comercio exterior,se enfrentan a una bonanza y sus precios suben más rápido que los bienes que exportamos e importamos. Por eso no es de extrañar que las bonanzas de la finca raíz sucedan en las épocas en las que el peso está sobrevalorado con relación al dólar. También se ha visto que cuando hay una devaluación invisible del peso la finca raíz entra en crisis. Esto nos indicaría que quienes se preguntan si va a continuar la bonanza de la edificación, lo que realmente se deberían preguntar es hasta cuando vamos a poder sostener un peso sobrevalorado.

Cuando hay una revaluación real del peso el precio de los bienes que pueden ser exportados o importados suben más lentamente que los servicios y la finca raíz. Por lo tanto, cuando hay una revaluación real del peso es apenas lógico que el precio de los alimentos y algunos productos industriales suban por las escaleras mientras que los servicios y los arriendos lo hacen por el ascensor. Los agricultores y los industriales que están ahora enfrentados a la competencia externa deben entender que sus precios comenzarán a subir más rápidamente que los de los sectores no transables cuando el país se empeñe en hacer una devaluación real del peso. Las medidas fáciles de apoyo temporal no serán mas que paños de agua tibia.

Cuando hay una revaluación invisible los empleados mejoran sus ingresos en términos de dólares. Los salarios mínimos, medidos en dólares, de los colombianos suben más rápidamente que los de otros países. Infortunadamente, el mayor poder adquisitivo de los trabajadores colombianos se convierte en un espejismo, pues ésta subida de los salarios se traduce en una pérdida de competitividad de la economía colombiana, lo que tarde o temprano se manifiesta en una crisis del sector productivo colombiano.

Como se ha visto anteriormente, los rastros dejados por esta revaluación invisible son muy evidentes hoy en día. Su presencia no se puede negar ni ocultar mediante el juego de seleccionar índices de precios. Es claro que el país debe pensar en la forma de enfrentar este grave problema.


Además, como muy bien lo anotó el Doctor López en su conferencia, el momento para adoptar las medidas es ahora mismo. No podemos, debatir las medidas que se tomarán para enfrentarnos a la revaluación que acompañará la bonanza de Cusiana, pensando que tenemos tiempo. Hay que pensar en una acción inmediata olvidándonos un poco de algo que a lo mejor no va a llegar. 

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