jueves, 16 de octubre de 1997

El premio Nobel de economía de 1997

El martes 14 de octubre le fue otorgado el premio Nobel de economía a dos destacados académicos norteamericanos. Robert Merton Profesor de la famosa Escuela de negocios de Harvard y Myron Scholes profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad de Stanford. Según los cables internacionales, La Academia Sueca les estaba reconociendo sus trabajos en la valoración de instrumentos como opciones y otros derivados de las acciones.

El Profesor Merton se graduó en el MIT en 1970. Estuvo enseñando en la escuela Sloan de Administración desde el año en que se graduó hasta 1988, cuando pasó a enseñar al otro lado del Río Charles en la prestigiosa escuela de negocios de Harvard.  Las investigaciones del  Dr. Merton se ha centrado en el desarrollo de la teoría de las finanzas en el área de los mercados de capitales y en la evaluación de opciones, deuda corporativa y otros títulos derivados de acciones.  También ha escrito sobre la operación y regulación de instituciones financieras. El Profesor Merton es ampliamente reconocido entre los economistas dedicados al área de las Finanzas y ha sido presidente de la Asociación Norteamericana de Finanzas.

El Profesor Scholes, nacido en 1941, se graduó de la Universidad de Chicago en 1969 con la tesis “Una comprobación de la hipótesis del mercado competitivo: El mercado primario y secundario de acciones” Fue profesor del MIT desde 1968 hasta 1973, luego trabajo en la Universidad de Chicago desde 1973 a 1983 y está trabajando en la Universidad de Stanford desde 1983, en donde enseña en la Escuela de Negocios y en la Escuela de Derecho.

El premio Nobel de este año no ha causado mucha sorpresa. El trabajo de estos dos profesores es reconocido por sus colegas y además por los participantes en los mercados de valores. Las teorías de estos economistas han sido ampliamente adoptadas por los banqueros de Wall Street. Además de enseñar los dos académicos han puesto en práctica sus teorías. Uno de ellos es parte de una firma dedicada a las inversiones y el otro forma parte de la Junta directiva de varios inversionistas institucionales. El reconocimiento de estos dos profesionales en el medio financiero es tan amplio que siempre aparecían en la lista de posibles candidatos al Premio Nobel. En el Wall Street de las Américas de hace una año se mencionaron como posibles candidatos al Premio Nobel. 

El reconocimiento por parte de la Academia Sueca a este par de economistas dedicados a las finanzas muestra una vez más un sesgo hacia temas de carácter práctico. Puede decirse que la Academia sueca ha premiado a los más importantes economistas en el campo de las finanzas. Hace tres años se premio a los padres de la teoría moderna de las finanzas y en esta ocasión se premia a la segunda generación de los especialistas en  finanzas. El escoger a especialistas en un campo con tan poca diferencia de tiempo es algo muy raro, pues el comportamiento observado previamente se semejaba a un carrusel en el que se le pasaba el turno tenía que esperar otra vuelta que por lo general duraba siete o más años.

Es muy diciente que el premio haya recaído en dos Profesores que no están enseñando en los Departamentos de Economía. Merton y Scholes son más conocidos en las escuelas de negocios y en Wall Street. Más aún, Scholes tiene artículos en los que trata de unir la práctica contable con la teoría económica. En uno de sus artículos trata de encontrar la relevancia de los indicadores contables en la medición del riesgo del mercado, tema que a un economista teórico no le hubiera llamado la más mínima atención. La relevancia práctica de las investigaciones de estos dos destacados economistas puede ser la ocasión para lograr que los administradores y los contadores se interesen por los temas de la teoría económica avanzada.

Sin embargo, el costo que tienen que pagar los administradores y contadores por estudiar las teorías de estos profesores en sus versiones originales, no es despreciable, pues la economía se escribe con muchas fórmulas matemáticas y requiere, además, profundos conocimientos estadísticos y econométricos. Si queremos que nuestros estudiantes puedan estar al día en los desarrollos teóricos del campo de las finanzas será necesario aumentar el rigor matemático en las  facultades de Administración y Contaduría. El mensaje en el otorgamiento del premio Nobel 1997 parece claro. La buena teoría reporta dividendos en la vida práctica y tiene un reconocimiento académico.


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