lunes, 9 de octubre de 1989

El bus ejecutivo

La puesta en marcha del Bus Ejecutivo se ha constituido en una de las novedades más importantes ocurridas en el transporte urbano en Bogotá. Por primera vez los transportadores particulares han invertido en buses que ofrecen un relativo grado de confort y que presentan algunas características similares a las de los vehículos de servicio público de países avanzados. Es más sorprendente aún que en estos vehículos todos los pasajeros viajen sentados. Esto constituye un gran avance en opinión de los que han venido criticando el sistema de transporte público de Colombia por el alto grado de ocupación de los vehículos y por el reducido tamaño del bus. Para otros bogotanos de viejo cuño, el bus ejecutivo les recuerda aquella época (comienzos de los cincuentas) en que el viaje en bus era agradable, se recogían pasajeros únicamente en los paraderos autorizados y todos viajaban cómodamente sentados.

Dentro de una perspectiva económica, el auge de este tipo de vehículos se explica por características tanto de oferta como de demanda. Por el lado de la oferta, es claro que cuando el transportador privado está dispuesto a invertir libremente en un tipo dado de vehículo, es porque encuentra una buena rentabilidad para su inversión. Puede entonces decirse que el nivel de tarifas fijado para los buses ejecutivo y superejecutivo están dando una señal clara al inversionista de que el transporte público es rentable.

El haber permitido que los particulares entraran en las líneas ejecutivas parece haber sido una buena decisión, pues ha permitido una rápida expansión de este servicio. La empresa oficial, que durante mucho tiempo tuvo la exclusividad del servicio ejecutivo, se mostró incapaz de ampliar el servicio al ritmo que demandaba la ciudad. Los costos operativos de la EDTU y su bajo porcentaje de buses en servicio impidieron una expansión del servicio y contribuyeron a su deterioro. El contraste visual entre los buses de la EDTU y los de las empresas particulares es hoy en día bastante marcado. Adicionalmente, la EDTU no pudo poner a funcionar los vehículos que compró a finales de los setenta y tuvo que entregarlos al Grupo Cafetero para atender las obligaciones adquiridas.

No se debe olvidar, sin embargo, que para mantener un buen servicio de transporte debe ofrecerse una amplia gama de opciones, pues la demanda de transporte es muy variada. El sistema tarifario debe ser lo suficientemente atractivo para que los transportadores realicen inversiones en todos los distintos tipos de vehículo. Con el "boom" del ejecutivo parece estar repitiéndose lo que un  ex-gerente del Incora podría denominar el síndrome del vehículo estrella. En Colombia, con frecuencia, las tarifas han favorecido marcadamente la rentabilidad de un determinado tipo de vehículo y, en consecuencia, éste atrae todas las inversiones.

Otra de las razones del lado de la oferta, que explica en gran parte el auge del ejecutivo, es la existencia de restricciones impuestas a la entrada de vehículos pequeños. Las autoridades, con argumentos de mejor utilización del espacio vial y aumento en la seguridad, han prohibido la entrada de nuevas busetas al parque automotor dando de esta manera una ventaja al vehículo más grande. Si bien estos argumentos en contra de las busetas pueden parecer razonables, debe recordarse que el transporte de Buenos Aires, considerado como uno de los más eficientes del mundo, se presta con vehículos muy similares a nuestros buses y busetas. La organización del transporte, basado en asociaciones de rutas, ha permitido el control de los despachos y ha evitado el guerreo operante en Bogotá.

Por el lado de la demanda, es indudable que el gran éxito del bus ejecutivo se explica por su velocidad de crucero y por su comodidad. Si se toma el tiempo gastado desde el momento de abordar hasta el momento de bajarse del vehículo, se observa que realmente no hay gran diferencia entre un bus ejecutivo en la carrera séptima, y un carro particular, básicamente por el reducido número de paradas. Esta mayor velocidad del bus ejecutivo lo convierte en una buena alternativa para algunos usuarios del carro particular.  Para aquellos afortunados que viven cerca a una terminal y que van a un destino cerca a un paradero del bus, la decisión se inclina hacia el bus ejecutivo pues su tiempo de viaje en carro y en bus ejecutivo es muy similar. En este caso la gran ventaja del carro particular, con su servicio puerta a puerta, sobre el bus ejecutivo, se reduce considerablemente pues el tiempo de acceso y egreso es muy parecido tanto en carro como en bus.

Para los viajeros de larga distancia, el viaje en ejecutivo se vuelve atractivo pues las dificultades generadas por mayores tiempos para tomar el bus y para llegar a su destino se ven compensados con el tiempo que se ahorra dentro del vehículo. Como consecuencia de lo anterior, es posible suponer que los viajeros de larga distancia utilicen el ejecutivo, mientras que los viajeros de corta distancia viajen en otros vehículos públicos o en su carro. Esta selección por distancia tiene como consecuencia una disminución considerable en el tiempo dedicado a subir y bajar del vehículo, lo que contribuye a un aumento importante en la velocidad de crucero.

La otra característica importante del ejecutivo es la comodidad que ofrece el no llevar pasajeros de pie, lujo que usualmente no se pueden dar los pobres. El transporte ejecutivo obviamente va a ser preferido por gente que tenga como pagar por la comodidad que ofrece. Este servicio no solo es utilizado por los ejecutivos sino por estudiantes que valoran la comodidad y la seguridad que ofrece el servicio.

Es evidente que la comodidad y la velocidad están íntimamente relacionadas. En la medida en que el grado de ocupación del vehículo es bajo, el número de paradas disminuye, lo que permite mantener velocidades comparables con los carros particulares.

El análisis anterior mostró que existen fuerzas tanto del lado de la oferta como de la demanda que explican en gran parte el auge del transporte ejecutivo. Evidentemente, la situación mejora cuando las fuerzas del mercado operan y ofrecen un nuevo servicio que es valorado tanto por los consumidores como por los productores. Sin embargo, este avance en la solución del transporte puede estar ocultando algunos problemas. Como ya se mencionó, para que se pueda hablar de una verdadera solución es necesario que se mantenga una gama amplia de opciones. Las tarifas deben incentivar la inversión en todos los vehículos de servicio público y no deben favorecer a uno determinado. Por otro lado, es necesario aumentar la demanda por el transporte público desincentivando el uso del vehículo particular. Hasta ahora, el gobierno se ha preocupado por mantener un alto costo para la posesión del vehículo, pero ha contribuido a un bajo costo de operación. Para que el transporte público tenga un mayor atractivo será necesario cambiar los impuestos a la propiedad por cargos al uso del vehículo.

lunes, 2 de octubre de 1989

El empresario actual frente a la informática

La reciente muestra de Compuexpo presentó algunos de los avances de la computación y fue una reconfortante oportunidad de ver algo que se comporta de acuerdo con la ley de la gravedad. En efecto, los precios de los equipos han experimentado una evidente disminución. En términos absolutos, lo que hace 3 años valía un millón de pesos hoy está valiendo un poco menos de quinientos mil. En términos relativos, el cambio ha sido aún más notable, pues lo que hace cinco años valía lo mismo que un R9 hoy día vale casi la décima parte.

Esta disminución del costo de los equipos ha ampliado considerablemente el mercado para los programas utilizados en los micro-computadores. Este efecto ha sido positivo para el personal calificado, pues la demanda por gente entrenada que pueda manejar el equipo y sus programas ha aumentado considerablemente. La existencia de un mercado más amplio ofrece oportunidades para los ingenieros de sistemas y progamadores que han desarrollado software administrativo. Los productores de Software extranjero también han salido favorecidos por cuanto han encontrado rentable el hacer valer sus derechos de autor. Muchos de los programas que se podían conseguir regalados al comprar un equipo, hoy en día tienen su precio.

Por otra parte, la disminución en los costos de los equipos ha afectado negativamente la demanda del personal de oficina de mediana calificación. Las mecanógrafas se han visto desplazadas de muchas de sus labores ante jóvenes profesionales que han aprendido a manejar los programas de procesamiento de palabra. No es extraño encontrar oficinas en las que los informes son escritos directamente en la pantalla por los profesionales. Algunos altos ejecutivos han encontrado más productivo utilizar el computador para escribir cartas y documentos internos, que apelar a los servicios de una secretaria.

En la medida en que el computador personal pasa de ser un símbolo de status a ser un auxiliar importante en la oficina del ejecutivo, la utilidad del equipo se multiplica. Dada su mayor accesibilidad, es posible utilizarlo para labores rutinarias. Un buen ejemplo lo constituye el efectuar llamadas telefónicas por medio del computador.  Si se tiene una lista con los teléfonos en un archivo en disco y se utiliza un modem para poder comunicarse con cualquiera de los que aparecen en la lista, se está eliminando una de las actividades que más demandan tiempo de las secretarias.

Otra labor que ocupa a muchas secretarias es el manejo de la chequera de la oficina. No solo es necesario llevar el saldo correcto en la chequera y escribir los cheques, sino que al final del mes se deben conciliar las anotaciones de la chequera con el extracto bancario. Esta última labor si bien fácil en principio, en muy contadas oportunidades se realiza bien.

Programas como el Quicken, que no solo llevan el registro de los cheques sino que sirven para producirlos son, sin lugar a duda, una de las mayores contribuciones al aumento de la productividad de la oficina. Estos programas permiten mantener un archivo de todos los cheques girados lo que facilita la conciliación bancaria. Además de las labores rutinarias mencionadas, estos programas permiten producir informes con gastos e ingresos clasificados por diferentes conceptos,  e igualmente facilitan la consolidación de la información de tarjetas de crédito, caja menor, bancos y cuentas de ahorro con la de inversiones y obligaciones. 

Lo más notable de este tipo de programas no es tanto el magnífico servicio que prestan sino su costo. El precio de lista de estos programas en Estados Unidos es de 55 dólares aproximadamente 22.000 pesos.

Además, existe una amplia gama de opciones para llevar la contabilidad en el computador. Por un lado se encuentran los programas americanos de muy bajo costo y múltiples opciones. Por otro, se encuentran los programas colombianos de costos altos y especializados. Un programa americano integrado de muy bajo costo es el Dac-Easy. Su costo, adquirido por correo, en Estados Unidos es de 60 dólares (24.000 pesos). En este precio esta incluido la contabilidad general, pagos a terceros, cartera, inventarios y facturación. Los programas colombianos tienen un precio por módulo de 180.000 pesos.

Todo este proceso de modernización, sin embargo, muchas veces encuentra serias restricciones para su cabal desarrollo. Respondiendo a la creciente demanda de sistematización y eficiencia, las empresas con frecuencia sobrestiman el alcance de sus decisiones sobre compra de equipos y programas más ágiles. Creen, erróneamente, que la modernización y las mejoras en productividad están también incluidas en el equipo recién adquirido. De hecho, mientras no se modifique la estructura organizacional para que responda eficientemente a la nueva tecnología en beneficio de la empresa, la decisión de compra no será más que eso, una adición al inventario.

De otra parte, aunque es evidente la necesidad de capacitación del personal en el manejo de nuevos equipos y programas, el entrenamiento debe estar enmarcado dentro de los objetivos de la empresa. En primer lugar, la enseñanza de la utilización del equipo debe hacerse en función de los procesos básicos de interés y no ser una orientación de tipo general, en donde no son muy claros los beneficios que recibiría la empresa, en términos de productividad y eficiencia, a partir de su inversión en capacitación. En segundo lugar, es evidente que el entrenamiento, bien planificado, debe tener un efecto multiplicador en el personal. De lo contrario, la capacitación se limitaría a ampliar las habilidades de algunos privilegiados, generando un ineficiente factor de dependencia, lo cual está en abierta contradicción con la idea de mayor accesibilidad, característica de la nueva tecnología.

lunes, 25 de septiembre de 1989

Premio Nobel 1989

A mediados de Octubre la Academia Sueca hará una nueva elección del Premio Nobel de Economía. Septiembre es, pues, una ocasión propicia para hacer algunas cábalas sobre los candidatos con mayor opción a la más codiciada distinción entre los economistas profesionales.
Aunque ocasionalmente la elección genera sorpresas, la mayoría de las veces los elegidos se han destacado en los medios académicos y han sido distinguidos por sus colegas.

Entre los más opcionados se podrían mencionar los siguientes economistas americanos: los "misioneros" Richard Musgrave y Hollis Chenery, con vinculación a Colombia, pues ambos han dirigido "Misiones". Musgrave dirigió un estudio sobre las finanzas públicas a fines de los sesentas en el gobierno del Presidente Lleras Restrepo y el Profesor Chenery una "Misión de Empleo" durante el gobierno del Presidente Betancourt. Obviamente su nominación al premio Nobel no será por sus trabajos en Colombia ni por la contribución de dichos estudios al avance del conocimiento en materia económica, sino por su trabajo previo a su venida a Colombia.

El Profesor Musgrave de 79 años, autor del clásico "La Teoría de las Finanzas Públicas", expuso, por primera vez, de una manera clara y precisa, la teoría moderna de las finanzas públicas. Su trabajo es sin duda una de las contribuciones más importantes de los años cincuentas en este campo del conocimiento económico. Su cátedra en Harvard, aunque dictada con algún desorden, formó y motivó a muchos jóvenes economistas en el campo de las finanzas públicas.

Hollis Chenery de 71 años ha hecho importantes contribuciones al estudio del desarrollo económico, no sólo en el campo teórico sino que también sirvió de guía para gran parte del trabajo del Banco Mundial en la época de MacNamara. El trabajo de Chenery se ha caracterizado por su carácter cuantitativo, con un manejo cuidadoso de cifras, lo cual ha permitido llegar a generalizaciones importantes sobre los patrones de desarrollo.

Menos conocidos en Colombia, pero con mayores posibilidades de lograr el Premio Nobel en 1989, están los economistas de Chicago Don Patinkin y Gary Becker. Don Patinkin de 67 años es el autor de conocido libro "Moneda, Interés y Precios". Su trabajo, iniciado como tesis doctoral, ha sido fundamental para el desarrollo  de la moderna teoría monetaria dentro de un marco de equilibrio general. No  solamente ha  estudiado los fundamentos microeconómicos de la teoría sino que logra una síntesis de las posiciones keynesianas y monetaristas extremas.

La vinculación directa de Gary Becker de 59 años con Colombia, se ha reducido en buena parte a visitas esporádicas a Colombia como aquella realizada con motivo de los 25 años del Sena y a su contacto con algunos colombianos que asistieron a sus clases en Chicago. La influencia del trabajo de Gary Becker ha sido muy grande, especialmente para los interesados en el campo de Capital Humano, para quienes es absolutamente imprescindible la consulta de sus investigaciones. Su trabajo ha marcado la pauta para estudios posteriores en otros campos, tales como la economía de la discriminación, objeto de su tesis doctoral, y la economía del crimen y castigo.  Su incursión en el área de la sociología ha dada una nueva perspectiva al estudio de la familia, en especial a las decisiones sobre matrimonio y número de hijos.

William Baumol, nacido en 1922, es conocido por sus contribuciones a la teoría de la demanda de dinero. En tiempos recientes ha revolucionado el campo de la Organización Industrial con su teoría de los mercados disputables. De acuerdo con lo expuesto por Baumol, la existencia de pocos competidores en un mercado no determina un comportamiento oligopólico, sino que se requiere además de la existencia de barreras que hagan imposibles la entrada de posibles competidores. Dentro de esta perspectiva, la existencia de competidores potenciales asegura el comportamiento competitivo de una industria concentrada. Una de las principales características del Profesor Baumol ha sido su claridad de exposición dentro de un rigor matemático. Su libro "Teoría Económica y Análisis de Operaciones" fue uno de los textos más importantes a los finales del sesenta en Estados Unidos. Las nuevas versiones de este magnífico libro incorporan los avances modernos en la teoría microeconómica a través de interpretaciones económicas de fácil comprensión.

Henry Theil, Hendrik Houthakker y Edmond Malinvaud son economistas europeos, los dos primeros holandeses radicados en Estados Unidos y el último francés director del INSEE. Si bien sus contribuciones al avance de la ciencia abarcan campos relativamente diferentes, sus trabajos son bastante familiares a los econometristas. Los libros de Theil y Malinvaud han servido de texto en cursos avanzados de las universidades americanas.  Los trabajos empíricos y teóricos de Houthakker han sido fundamentales para el conocimiento de la demanda de los consumidores. Temporalmente ha interrumpido su carrera para servir en el Consejo de Asesores Económicos de los Estados Unidos. Adicionalmente, ha combinado su carrera académica con participación en las campañas de los candidatos republicanos a la presidencia, lo cual podría influir negativamente en la mente de los encargados de la selección, pues por regla general sus elecciones tienden a preferir candidatos que no susciten controversias.

Todos los anteriores economistas son magníficos candidatos para el premio Nobel. Sin embargo, quien ha hecho una de las carreras académicas más brillantes ha sido Dale W. Jorgenson, Profesor de la Universidad de Harvard. Jorgenson ha sido un pionero en los campos de la teoría del crecimiento, mediante una investigación meticulosa de las fuentes de crecimiento de las principales economías. Además, ha hecho investigaciones importantes en el campo de la planeación energética, ha desarrollado sistemas de medición para el capital humano y ha construido la moderna teoría de la inversión. El trabajo de Jorgenson ha sido prolífico gracias a su gran habilidad para dirigir investigaciones de sus estudiantes y colaboradores. Si no fuera por su edad (56 años) Jorgenson sería un firme candidato para el premio Nobel de este año. La Academia Sueca tiende a nominar personas de mayor edad. 

lunes, 11 de septiembre de 1989

Reformas en el sistema finaciero

El Ministro de Hacienda ha anunciado recientemente la posibilidad de vender algunos de los Bancos Nacionalizados a los particulares. Este cambio de dueño puede conducir a una mayor competencia en el sistema financiero  al aumentar el número de participantes en el mercado bancario. De acuerdo con la propuesta del Señor Ministro, se permitiría la fusión de los Bancos desde que la compra sea hecha por los actuales dueños de alguno de los bancos privados. La fusión de los dos bancos podría generar entonces un aumento en la eficiencia del sistema.

El momento parece propicio para la privatización pues los bancos están atravesando por un período de alta rentabilidad. Por esta razón no será difícil encontrar comprador para las acciones de las dos instituciones que se piensan privatizar este año. La venta del Banco del Estado y del Banco de los Trabajadores podría hacerse en estos momentos a un precio que compense la ayuda prestada por el gobierno para la recuperación de estos dos intermediarios financieros y, por lo tanto, eliminará la queja constante de que el gobierno socializa las pérdidas y privatiza las ganancias.

Este paso, aunque modesto, va en la dirección correcta de mejorar la eficiencia del sistema financiero. Desafortunadamente, se queda muy corto pues no ataca a fondo los problemas del sector. Como todos sabemos, los márgenes de intermediación del sistema bancario colombiano están por encima de diez puntos porcentuales. Estos márgenes son realmente superiores a los de cualquier otro país de condiciones similares a Colombia.

Los costos de transacción en el sistema bancario son realmente altos. Un cheque está costando noventa pesos y las entregas de efectivo en los cajeros automáticos tienen un valor para el cliente de setenta pesos. En los Estados Unidos el cliente puede comprar sus cheques en formas continuas a un equivalente de 56 pesos cada uno, teniendo posibilidad de elegir la que se acomode más a sus necesidades. Igualmente, el cuenta-habiente en Estados Unidos recibe un pago por intereses sobre su saldo, mientras que en Colombia todavía subsiste la prohibición de pagar intereses en cuenta corriente.

La razón de estos costos altos en Colombia radica, parcialmente, en la costumbre de no cobrar directamente por el manejo administrativo de la cuenta corriente. En los Estados Unidos el cargo por los servicios bancarios, compensa el costo directo del manejo de la cuenta corriente. Otra parte de la explicación reside en la falta de competencia en el sector bancario colombiano. Los bancos tienen que manejar sindicatos fuertes y se ven enfrentados muchas veces a altos costos laborales. Algunos aún tienen procedimientos ineficientes, muchas veces con personal redundante y prácticas obsoletas. Los sistemas de cajeros automáticos en algunos casos tienen tecnologías bastante anticuadas, con las que ni siquiera es posible consultar el saldo de la cuenta corriente.

De otra parte, las reformas que deben acompañar la privatización de los bancos deben tener en cuenta las principales causas de los altos márgenes de intermediación. En primer lugar están los altos encajes y las inversiones forzosas vigentes. En segundo lugar, el crédito subsidiado a los sectores considerados prioritarios, los cuales muchas veces no logran estimular la inversión sino que se convierten en generadores de rentas para los afortunados que consiguen estos créditos.

Es indudable que el cambio de dueño de dos bancos no va a mejorar el sistema financiero colombiano. Mientras no se hagan reformas importantes, nuestras tarjetas de crédito, al igual que muchas de las teorías económicas desarrolladas en el país, seguirán siendo "Valid only in Colombia". Sin la posibilidad de tener legalmente cuenta en dólares, la competencia por los mercados mundiales va a ser cada día más difícil. La preparación de nuestro sector financiero para Europa 1992 no es ni la sombra de lo que ha sido la preparación de nuestra Selección para Italia 90.

El sistema financiero debe privatizarse, pero el gran ganador debe ser el consumidor. El gobierno tiene no solo que recuperar la inversión hecha en el rescate, sino que también debe llevar a cabo una serie de reformas que mejoren la eficiencia del sector y conduzcan a un mejor servicio para el cliente. Qué bueno fuera que dentro de poco pudiéramos tener menores costos, personal muy productivo, mejoras en la tecnología del sector, consolidación de oficinas redundantes, interconexión real de las redes y acceso desde la oficina, disminución de cargos a los usuarios, pagos de intereses en cuenta corriente y eliminación del monopolio de los cheques!


Cita Citable


"En un país que ve las finanzas de manera tan primitiva que castiga con cárcel la posesión de divisas, cualquier medida que modernice sus actitudes es un motivo de entusiasmo" Business Week del 28 de agosto en un comentario sobre el pago en dólares a los agricultores soviéticos.

lunes, 4 de septiembre de 1989

Precandidatos liberales y su equipos economico

Los tres precandidatos liberales con mayor opción, (por orden alfabético), eran los doctores Hernando Durán Dussán, Luis Carlos Galán Sarmiento y Ernesto Samper Pizano. La trágica muerte del Senador Galán obligó a su movimiento a buscar su reemplazo en el Dr. César Gaviria Trujillo. Como parte de la reanudación de la campaña electoral, recientemente suspendida por los dolorosos acontecimientos, todos los precandidatos han continuado con la conformación de sus equipos de trabajo y con la presentación de sus programas. Teniendo en cuenta la importancia creciente de la política económica en el marco de las campañas políticas y el profundo efecto que pueda tener en el país, es importante empezar a considerar si la elección de alguno de estos precandidatos puede afectar, de manera diferente, el manejo económico del país.

Es posible adelantar algunos comentarios sobre la manera como cada uno de los tres precandidatos mencionados va a enfrentar el manejo económico. El doctor Durán Dussán, como ex-Ministro de Hacienda, indudablemente tratará de manejar él mismo la política económica, siguiendo el estilo del ilustre ex-Presidente Carlos Lleras. Pondrá en el Ministerio de Hacienda a alguien en quien confiar, versado en el manejo económico, pero que se deje orientar. El candidato para este puesto podría ser Fernando Gaviria, ex-Ministro de Comunicaciones, ex-funcionario del Fondo Monetario Internacional y muy allegado al Presidente Turbay. Para el Departamento Nacional de Planeación, el Doctor Durán podría estar pensando en el Ingeniero y Matemático José Fernando Isaza, actualmente manejando la CCA. El Iacoca Colombiano también podría ser considerado para el Ministerio de Desarrollo, dado su conocimiento de la industria automovilística. Un tercer miembro del equipo económico podría ser Edgar Moncayo, ex-Director del Incomex. Debemos recordar que estos tres profesionales formaron parte, junto con el Dr. Durán, del equipo de empalme del Gobierno del Presidente Turbay. Entre los economistas de línea académica que lo acompañarían podría estar el ex Vice-Ministro de Hacienda y actual Asesor de la Junta Monetaria, Javier Fernández. Su experiencia lo convertiría, sin duda, en alguien importante en la política monetaria y fiscal.

El Doctor Gaviria Trujillo, dentro de los lineamientos del Dr. Galán, diseñará una política  "a lo Felipe González", dejando un claro juego a las fuerzas del mercado. Dentro de una cierta continuidad con el gobierno del Presidente Barco, podría desarrollar una política económica innovadora.  Entre los técnicos que podrían acompañar al candidato del Galanismo estarían figuras del Nuevo Liberalismo Gabriel Rosas Vega, actual Ministro de Agricultura, quien dada su experiencia en el sector bancario, podría ser un magnífico Gerente del Banco de la República o Ministro de Hacienda. Una alternativa muy interesante para el Ministerio de Hacienda podría ser Carlos Ossa, actual Gerente del Incora y candidato a la Alcaldía de Bogotá en la primera elección popular. En la Dirección de Planeación podría estar Nohra Rey de Marulanda ex-Directora del Incomex y ex-Subdirectora de Planeación. Un posible Ministro de Desarrollo podría ser el actual director del IFI, Luis Eduardo Robayo. Otros posibles candidatos a posiciones dentro del gobierno galanista serían el Senador Ernesto Rojas, el ex-gobernador Gustavo Nicolás Esguerra y el Concejal Jorge Muñoz. Igualmente, se daría participación a los funcionarios del actual gobierno como Luis Fernando Alarcón Mantilla actual Ministro de Hacienda persona muy allegada al precandidato Gaviria. También podría ser considerado el actual Director de Crédito Público Luis Alvaro Sánchez quien ha tenido destacada actuación en las gestiones del nuevo crédito externo.

El Director del Poder Popular, Dr. Ernesto Samper, en caso de ser elegido tendería a seguir el ejemplo de Alan García en su política económica. Entre los posibles miembros de su equipo económico estaría, como Ministro de Hacienda, su suplente en las listas, el ex-Ministro Guillermo Perry Rubio. El catedrático y permanente opositor del gobierno del Doctor Barco, Eduardo Sarmiento, podría seguir la tradición del Doctor Hugo Palacios Mejía, siendo primero Gerente del Banco de la República y posteriormente Ministro de Hacienda. La Dirección de Planeación, podría recaer en Florangela Gómez actual Presidente del Banco Popular y muy allegada al precandidato desde la época de ANIF. Ministro de Desarrollo podría ser Antonio Urdinola, ex-Director del Incomex.

Podrían esperarse no solo diferentes estilos sino también diferentes matices dentro del partido liberal, teniendo en cuenta a los candidatos y a sus posibles equipos de trabajo. Indudablemente el más intervencionista y que implicaría un viraje mayor de la actual administración, sería el gobierno del Doctor Samper Pizano. Es muy probable que en su gobierno se renegocie la deuda externa, se controlen las tasas de interés, se establezcan cambios múltiples, se acabe con el UPAC, se congelen las tarifas de servicios públicos, se aumenten los salarios por decreto y en caso de que estas y otras políticas no generen los resultados esperados, es probable que se siga el ejemplo de Alan García, nacionalizando el sistema financiero.

El gobierno de Durán Dussán haría un política con ciertos tintes fiscalistas, pero probablemente tendría dificultades en el manejo monetario, pues querría tener al mismo tiempo cañones y mantequilla. Los cañones, para poder actuar enérgicamente contra las guerrillas; y la mantequilla destinada a satisfacer su gusto por las obras de infraestructura. El manejo del endeudamiento externo puede presentar problemas por fricciones entre su gobierno y las instituciones multilaterales de crédito. No se debe olvidar que durante la alcaldía del hoy precandidato existieron controversias entre el Banco Mundial y la administración por el proyecto del Metro.

El gobierno de Gaviria tendría una clara continuidad con el actual, no sólo porque parte de su equipo está colaborando con este gobierno, sino por su orientación de centro izquierda. Sin embargo, su gobierno, paradójicamente, podría adoptar algunas reformas de clara inspiración "Reaganiana": basta recordar la Reforma Tributaria de 1986. El manejo económico se haría respetando las fuerzas del mercado y se dejaría en manos de técnicos con clara orientación del Presidente de la República. En donde se puede esperar una importante contribución de los antiguos militantes del Nuevo Liberalismo, sería en la gestión de los organismos descentralizados de carácter nacional. La experiencia ganada en el manejo de las empresas distritales, especialmente en el Acueducto, sentarían pautas para un necesario reordenamiento de su manejo.