lunes, 18 de febrero de 1991

Plan de Desarrollo Alternativo

 Infortunadamente, los planes de desarrollo no gozan de suficiente divulgación y discusión. La principal razón para no poder hacer un debate efectivo es que habitualmente no existe una alternativa contra la cual se pueda comparar.

El primer año de gobierno es de trabajo interno en el Departamento Nacional de Planeación. Los funcionarios del DNP en este primer año deben, además de cumplir con sus responsabilidades habituales, ocuparse en la elaboración del Plan del Gobierno que comienza.

Los documentos preparados por Planeación Nacional no solo sirven para material de lectura de los cursos de Desarrollo Económico de nuestras universidades, sino que fijan las prioridades del Gobierno Nacional en el próximo cuatrienio.

Estos planes de desarrollo por regla general tienen dos aspectos importantes. Por una parte, son documentos de diagnóstico bastante interesantes. Los  estudiosos encuentran en ellos, además de una abundante información estadística, una lista de los principales problemas sectoriales y de los deseos del gobierno para encontrarles solución. En segundo lugar, los planes de desarrollo presentan una lista de los proyectos de inversión que está considerando el gobierno.

Infortunadamente, los planes de desarrollo no gozan de suficiente divulgación y discusión. La principal razón para no poder hacer un debate efectivo es que habitualmente no existe una alternativa contra la cual se pueda comparar. La oposición, reflexiva o irreflexiva, no tiene los medios para ensamblar un documento en el que se expresen sus prioridades. En estas circunstancias, lo que ocurre es que la oposición se dedica a realizar algunas críticas, muchas veces valederas, sobre las inconsistencias que presenta el plan del gobierno.

En otros países, los centros de investigación cada año elaboran documentos en donde se presentan otras prioridades alternativas. El esfuerzo de la Brookings Institution en los Estados Unidos es algo que siempre me ha causado admiración. En 1977 bajo la dirección del ya fallecido Joseph Pechman comenzó a publicar anualmente su libro sobre alternativas presupuestales que ha contribuido notablemente a desarrollar un debate más fructífero sobre el presupuesto.

La Cámara de Comercio de Bogotá desde hace unos cuatro años bajo la dirección de su Presidente ha venido trabajando en la elaboración de planes de desarrollo. Inicialmente, el esfuerzo se concentró en la elaboración de planes de desarrollo para Bogotá. Recientemente, este esfuerzo se ha ampliado para la elaboración de planes de desarrollo a nivel nacional.

El resultado de este esfuerzo se ha resumido en dos magníficos volúmenes que en épocas recientes fueron entregados al Presidente Gaviria. Bajo el título "Una aproximación al futuro: Colombia Siglo XXI", Confecámaras ha entregado a la opinión un magnífico plan de desarrollo alternativo.


Después de leer estos dos ejemplares y apreciar la calidad de la mayoría de los documentos, el único sabor amargo que queda es encontrar que el esfuerzo se ha entendido más como una colaboración con el gobierno, que un esfuerzo para presentar una alternativa coherente que se pueda comparar con la presentada por el gobierno. Es mi sentir que las Cámaras de Comercio contribuirían más a un debate democrático si se incluyeran autores que representaran otras opiniones. Al leer la distinguida lista de ponentes inmediatamente le viene a la memoria la foto de la campaña de uno de los precandidatos liberales de 1990.

lunes, 11 de febrero de 1991

Bogotá 1992-1994

El poco éxito alcanzado por el actual Alcalde, el descontento con los partidos tradicionales, el fuerte impacto del alza en los servicios públicos, la nueva contribución de valorización y la recesión que se avecina, son razones poderosas que pueden sacar adelante una candidatura de oposición.

Si la Asamblea Constituyente no dispone lo contrario, dentro de un año y un mes, Bogotá tendrá un nuevo alcalde electo. Si la elección fuera este año y teniendo en cuenta la situación económica sería muy posible que el partido liberal perdiera la alcaldía. El poco éxito alcanzado por el actual Alcalde, el descontento con los partidos tradicionales, el fuerte impacto del alza en los servicios públicos, la nueva contribución de valorización y la recesión que se avecina, son razones poderosas que pueden sacar adelante una candidatura de oposición.

Adicionalmente, el partido liberal se encuentra dividido en su apreciación de la administración distrital. Se pueden apreciar tres tendencias dentro del partido liberal. Una encabezada por El Tiempo que respalda irrestrictamente al Alcalde, encuentra meritorio que haya terminado algunas de las obras que venía realizando la Administración anterior. Su fervor llega hasta el extremo de resaltar como un gran logro el habernos dejado sin agua durante un largo fin de semana. Otra vertiente del partido se ha alejado del burgomaestre, algunos de los aspirantes han comenzado a distanciarse. La tercera tendencia encabezada por el Doctor Carlos Lemos Simmonds, distinguido constituyente con columna en El Tiempo, ha entrado en franca oposición. Esta tendencia ha encontrado en los excesivos cobros de la administración del Alcalde de Verdad, una bandera electoral muy atractiva. Su movimiento 4:56 ha venido creciendo bajo el impulso de políticas tarifarias equivocadas que por favorecer a los pobres han llegado a alienar a las clases altas.

El ciudadano encuentra que la actual administración no ha cumplido mucho de lo que prometió. En la campaña se le creó al candidato una imagen de ejecutivo de verdad. Se hizo creer a la ciudadanía que se iba a cambiar la Administración Distrital. La realidad es bien diferente. En lugar de mejorar la gestión y de instalar su prometido tablero de control, lEo que se ha hecho es crear nuevos Departamentos y contratar una gran cantidad de asesores muchos de ellos pagados por Naciones Unidas. Además, por mirar por el espejo retrovisor ha perdido muchas veces el rumbo que había fijado en su campaña.

Sin contar como éxito el aumento desmesurado de la valorización por beneficio general, hasta el momento, lo más importante que ha hecho la Administración es la creación de los CADES. Estos centros cuyo concepto se originó en la patria chica del actual burgomaestre tienen un aparente atractivo. En principio, al ciudadano se le facilita su acceso a las instituciones del gobierno. En la práctica, la creación de los CADES no representa una gran mejora. Por el momento, lo único que se ha hecho es bautizar algo ya existente con un nombre más sonoro. Debemos recordar, que desde hace varios años los usuarios de los servicios públicos podían pagar en un mismo sitio todas sus cuentas de servicios.

Más aún, el establecer sitios especializados para el pago de servicios públicos y de impuestos es algo totalmente anacrónico. Como lo puede comprobar cualquier persona que haya vivido en los Estados Unidos, el realizar un viaje especial para hacer un pago es el colmo del absurdo. El pago por correo es infinitamente más eficiente que hacer un viaje a un sitio especializado. Los que tienen un microcomputador con un modem pueden evitarse la estampilla del correo y el viaje al buzón haciendo una transferencia electrónica de fondos. Los pocos que no tienen cuenta corriente en Estados Unidos pueden hacer sus pagos en los Supermercados y Droguerías, combinando sus compras con el pago de los servicios.

La reciente experiencia colombiana ha mostrado que el peor error que puede hacer el gobierno es recibir directamente los pagos. La Dirección de Impuestos afortunadamente acabó con las recaudaciones de impuestos. El Seguro Social ha venido reduciendo los pagos directos y ha incentivado el pago en Bancos. Esto no solo es importante porque baja los costos administrativos, sino por que además se eliminan gran parte de los fraudes. 

El Distrito está en mora de hacer lo mismo que hizo el gobierno nacional con sus recaudos. La Tesorería Distrital podría reducir drásticamente su nómina si en lugar de abrir nuevas oficinas suprime las recaudaciones existentes. De los quinientos empleados de la Tesorería se podrían eliminar por lo menos 420. Con los 80 restantes se podrían desempeñar las verdaderas funciones de una moderna tesorería. No podemos olvidar que en estas épocas modernas de transferencia electrónica de fondos, lo importante para el manejo eficiente de la liquidez es disponer de un flujo de información oportuno. El sistema financiero y los transportadores de valores pueden realizar las labores rutinarias del manejo del dinero contante y sonante. El Gobierno debería concentrarse en sus labores. La Tesorería a manejar la liquidez y la Secretaría de Hacienda, utilizando algunos de los actuales trabajadores de la Tesorería, se podría dedicar al control de los recaudos.

lunes, 4 de febrero de 1991

Argentina: De Canciller a Mago

Domingo Cavallo se ha venido preparando desde sus épocas en Harvard para dirigir la economía argentina.

En la semana que termina hubo una conmoción en la economía de la República Argentina. El Ministro de Economía Erman González presentó renuncia y en su reemplazo el Presidente Menem nombró al Canciller Domingo Cavallo. A quienes no están familiarizados con los desarrollos de Argentina les causaría mucha sorpresa esta decisión pues pensarían que ni al mismo don Germán Montoya se le hubiera ocurrido cambiar al Ministro Luis Fernando Alarcón reemplazándolo por el Canciller Londoño Paredes nuestro gran experto en fronteras.

Por el contrario, para los que hemos tenido el gusto de conocer al Canciller Cavallo el cambio se nos ha hecho lo más natural del mundo. Tuve el grato honor de iniciar el programa doctoral en el Departamento de Economía de la Universidad de Harvard con el hoy Ministro de Economía de la hermana República Argentina. Domingo, siempre se destacó por su dedicación y fue uno de los mejores estudiantes. No solo descolló como un líder entre los estudiantes latinos sino que siempre sobresalió en una promoción en la que también estaban Jeffrey Sachs y Alan Auerbach quienes han tenido un notable éxito profesional.

Domingo Cavallo se ha venido preparando desde esas épocas para llegar a dirigir la economía argentina. Siempre estuvo interesado en ver la manera como se podían aplicar los conocimientos adquiridos en la universidad para mejorar el manejo tan complejo de la economía de su país. El fruto de su análisis culminó en su tesis de doctorado. En ella formulaba un plan para la estabilización de la economía argentina. Las charlas con el hoy Ministro de Economía de la Argentina forman una parte inolvidable de mi paso por Harvard. Los comentarios de Domingo Cavallo siempre llenos de sabiduría han influido considerablemente en mi manera de ver las cosas y los de las personas que han trabajado con él. De su época de Harvard y de su asistencia a la cátedra de econometría nació una importante relación profesional con el magnífico economista Yair Mundlak. Los estudios de Cavallo y Mundlak hechos para el IFPRI sobre el sector agropecuario argentino son sin lugar a duda un ejemplo de investigación económica aplicada. Estos estudios han servido de ejemplo para mucha de la investigación realizada sobre el sector agropecuario en Latino América.

Uno de los más importantes logros profesionales del nuevo Ministro de Economía de Argentina ha sido la puesta en marcha del IEERAL el equivalente a nuestro Fedesarrollo. Este Instituto que nació en Córdoba, la segunda ciudad de la Argentina, se ha extendido a todo el territorio del país austral. Tal vez este es uno de los pocos casos en Argentina y en Latino América en el que un instituto del Interior logra expandirse por todo el país abriendo filiales en la capital y en la mayoría de las ciudades del interior. En Colombia, donde nuestros Institutos de Investigación han logrado un importante desarrollo todavía no existe uno verdaderamente nacional con sedes en varias ciudades y en los que se estudien las economías locales y regionales.


Para bien de un país que siempre hemos admirado, esperamos que el nuevo Ministro de Economía logre realizar el milagro de estabilizar su economía. Los que conocemos a Domingo Cavallo estamos seguros de que el puede ser el mago que estábamos esperando.

lunes, 28 de enero de 1991

Constituyente: Mejor Cortar que Añadir

Para un economista, la Constitución peca más por acción que por omisión.

Aunque las fiestas navideñas ya pasaron y las listas de pedidos al Niño Dios no han vuelto a aparecer en el periódico, la inminente iniciación de la Constituyente me ha dejado la inquietud de si mis pedidos se cumplieron. Yo le había encargado setenta tijeras para los setenta constituyentes con la convicción de que este es el elemento más importante para el cumplimiento de sus tareas. Para un economista, la Constitución peca más por acción que por omisión. Como se mencionaba en una columna anterior, tal vez lo único que se debe agregar a la actual Constitución es independizar la Autoridad Monetaria del Ejecutivo. Esta iniciativa ha comenzado a despertar el apoyo que se merece en la opinión. El Doctor Fabio Echeverry, ahora que ha comenzado a mirar la economía con un enfoque más amplio, acoge este planteamiento en su columna de El Tiempo.

Entre los casos claros en que una tijera bien afilada mejoraría la Constitución se puede mencionar el Artículo 31. En el tercer párrafo del Artículo se dice que la concesión de privilegios se debe limitar a inventos útiles y a vías de comunicación. Dada la dificultad de definir de una manera operacional lo que es un invento útil pareciera muy razonable eliminar este calificativo. Pero si uno observa que como consecuencia de otros artículos se crean verdaderos privilegios para otros afortunados diferentes a los que hacen inventos útiles, probablemente uno llegaría a la conclusión de que el especificar en un artículo la lista de los posibles agraciados debería desaparecer.

La realidad del proceso político es que los grupos de interés buscan consagrar privilegios en la Constitución y las leyes. Basta leer los artículos 39 y 40 para darse cuenta que las limitaciones del ejercicio profesional no son más que una concesión de privilegios para los afortunados que hemos terminado una profesión. En mi Constitución ideal, no solo cortaría unos párrafos del artículo 31 sino que también eliminaría casi en su totalidad los artículos 39 y 40. Como muy bien lo sostiene el Profesor Stigler, los grupos de presión con el argumento de buscar el bien general utilizan la regulación económica para consagrar en la Constitución, en las leyes y en los decretos, privilegios muchas veces injustificados. El reversar estos privilegios se torna en tarea de titanes que solo ocasionalmente tiene éxito.

El concepto de ligar el monopolio con un arbitrio rentístico que aparece en el Artículo, es algo tan anacrónico desde el punto de vista del economista que con seguridad no encontraría defensores dentro la profesión. El tratamiento de la regulación de la actividad económica y en especial el del Monopolio debería salir de la Constitución y desarrollarse más bien por medio de la Ley.

Como nos han enseñado los tratadistas de las Finanzas Públicas la proliferación de las rentas de destinación específica es uno de los grandes problemas fiscales. El Artículo 42 que se refiere a la educación comete dos pecadillos que sería conveniente eliminar. El primero es poner una cifra explícita para el porcentaje del presupuesto que se dedique a la educación. El segundo es ligar el subsidio a la educación elemental a la asistencia a un establecimiento oficial. Una vez entrada en la onda del corte podría aprovecharse la oportunidad para suprimir de la Constitución la obligatoriedad de la Educación Primaria. Afortunadamente, el país ha avanzado en este campo que hoy en día se ha logrado un cubrimiento casi universal que hace superfluo consagrar como obligatorio algo que se hace voluntariamente. El consagrar en la Constitución rubros presupuestales expresados como un porcentaje dado no es solo mala política fiscal sino que además incentiva a otros grupos de presión para que busquen plasmar en la Constitución y en las leyes un porcentaje que favorezca sus intereses.

La distribución del situado fiscal consagrada en el Artículo 182 debería suprimirse. Una fórmula explícita no tiene cabida en la Constitución. Estos aspectos detallados deben aparecer más bien en las leyes. El análisis económico, realizado como parte de la Misión Finanzas Intergubernamentales, ha mostrado que el efecto de la fórmula del Artículo 180 ha sido negativo pues por no incentivar el esfuerzo fiscal de los gobiernos locales ha terminado por reducir sus cargas tributarias.


Coincidiendo con el representante del movimiento estudiantil suprimiría el Artículo 165 que trata del Servicio Militar. Como ya lo he indicado en otras columnas los argumentos económicos en contra del Servicio Militar son tan claros que han logrado poner de acuerdo a John Kenneth Galbraith y Milton Friedman, economistas que, por regla general, asumen posiciones diametralmente opuestas.

lunes, 14 de enero de 1991

Cuidando nuestros billetes

Si bien, las medidas tomadas por el gobierno han sorprendido por su dureza era de esperarse que si la primera prioridad del Ministro Hommes era cuidar nuestros billetes, como lo recomienda la propaganda del Banco de la República, algo drástico había que hacer en el frente monetario.

 El retorno al trabajo al comienzo del año es sin lugar a dudas difícil. Las vacaciones por cortas que sean tienden a hacer perder el ritmo de trabajo a los colombianos. Los periodistas en estos días no encuentran muchos temas para comentar. Las noticias de la televisión y de los periódicos son muy escasas y muchas veces se concentran en los resúmenes y análisis retrospectivos del año que terminó. En el campo económico por el contrario los comienzos del año muchas veces son fértiles en noticias. El Gobierno utiliza estos días de reposo para realizar alzas en los precios bajo su control. Este año nos recibió con el aumento en la gasolina y demás derivados del petróleo, en los peajes y en el transporte público en algunas de las principales ciudades. El hombre de la calle y las amas de casa no se habían logrado reponer de las noticias sobre la inflación del noventa que batió las marcas de los últimos años, cuando tuvo que sufrir el torrente de alzas de comienzo del 91.

La semana pasada el gobierno sorprendió a empresarios y consumidores con un bomba económica. El Ministro Hommes en su propósito de controlar la inflación cerró la llave del crédito imponiendo un encaje marginal del ciento por ciento a los intermediarios financieros. Esta medida extrema había sido tomada en 1977 por el gobierno del Presidente López Michelsen, cuando eran su Ministro de Hacienda, el Doctor Abdón Espinosa Valderrama y Asesor de la Junta Monetaria, el Doctor Eduardo Sarmiento habitual consejero del Doctor Ernesto Samper actual Ministro de Desarrollo. Es paradójico que el Ministro de Desarrollo que probablemente hubiera hecho lo que han recomendado sus asesores y que pusieron en práctica en el gobierno de López, haya salido a criticar las medidas tomadas en la semana anterior.

Si bien, las medidas tomadas por el gobierno han sorprendido por su dureza era de esperarse que si la primera prioridad del Ministro Hommes era cuidar nuestros billetes, como lo recomienda la propaganda del Banco de la República, algo drástico había que hacer en el frente monetario. Sin entrar a pronosticar el efecto de esta medida, que esperamos sea de carácter temporal, vale la pena reiterar que los agentes económicos para poder realizar una planeación de sus actividades requieren de un medio ambiente predecible y que por lo tanto, estos cambios tan bruscos tienen efectos laterales bastante desfavorables.

Ahora que comienzan las deliberaciones de la Asamblea Constitucional sería muy conveniente que se contemplara la posibilidad de que la Autoridad Monetaria fuera independiente del Ejecutivo y que el Gerente de la Banca Central, nuestro Banco de la República, tuviera un período definido. Para la economía es muy grave operar bajo la incertidumbre si las medidas de control inflacionario dependen del apoyo del Presidente de la República a su Ministro de Hacienda. Este tipo de políticas para que sean efectivas no solo deben ser creíbles sino que muchas veces deben mantener una continuidad importante. La experiencia colombiana, confirmada por lo sucedido recientemente, ha mostrado que la preponderancia del ejecutivo en la política monetaria puede llegar a introducir considerables factores de incertidumbre