lunes, 10 de noviembre de 2014

Lauchlin Currie ya lo había dicho

El 10 de abril de 1961 Lauchlin Currie le presentó al presidente Alberto Lleras Camargo un Programa Nacional de Desarrollo Económico y Social de Colombia. En las palabras de su autor “este programa debe concentrarse en acelerar los procesos naturales que actualmente están operando en Colombia y que han sido la base principal del desarrollo de todos los países avanzados. En esencia, la Operación Colombia consiste en el desarrollo de formas y sistemas para crear más empleos productivos y resolver el problema agrario, dando un gran impulso a la industrialización y a la tecnificación de la agricultura. Educación para todos, mejor salud y vivienda aceptable, serán los resultados inherentes al programa[1]”.

La novedad del planteamiento de Currie fue considerar que la solución al problema agrario se daría al acelerar el proceso de urbanización y al mismo tiempo aumentar la productividad del sector agrícola moderno. Currie se dio cuenta de que el alto porcentaje de la población que vivía en el campo era un reflejo de la baja productividad de la agricultura tradicional y que por lo tanto una gran parte de la población rural sufría de un desempleo disfrazado  que se debía considerar como sinónimo de la baja productividad en la agricultura tradicional[2]



Los datos sobre el porcentaje urbano de la época son bastante dicientes. Según el Bureau de los Censos, la población colombiana en junio de 1960 era cercana a los 16 millones de personas (15 952 727). De estos, 7,4 millones vivían en las cabeceras municipales y 8,6 millones lo hacían en el resto del municipio. Esto quiere decir que el porcentaje urbano[3] a mediados de 1960 era de 46,4 por ciento y por lo tanto más de la mitad de la población estaba en la zona rural que resultaba muy alta comparada con lo observado en los países desarrollados.

Cuando la mayoría de los dirigentes pensaban que era deseable preservar esta alta participación del sector rural Currie encontraba que era necesario trasladar al menos dos millones de personas a las ciudades para poder encontrar la solución al problema agrario y para poder incorporar técnicas asociadas con la agricultura moderna.

Han pasado 53 años desde que Currie lanzó su Programa de Desarrollo Económico y Social para Colombia y durante este tiempo Colombia ha experimentado importantes cambios demográficos. Según el Dane, el 30 de junio de 2014 había 47,661,787 habitantes en Colombia, de los cuales 36,359,268 vivían en la zona urbana y 11,302,519 en la zona rural. Esto quiere decir que el porcentaje urbano en estos momentos es 76,3 por ciento, casi 30 puntos porcentuales más que la cifra registrada en 1960.

Sin embargo, si uno revisa las discusiones sobre las opciones de política apropiadas para la situación actual pareciera que Currie nunca hubiera existido pues nadie quiere volver a preguntarse si en este momento al igual que en 1960, ¿Hay muchos colombianos en el área rural? Es conveniente recordar que Currie llegó a la conclusión de que había muchos colombianos en el área rural mediante un cálculo de los requerimientos de mano de obra necesarios para obtener los mismos niveles de producción suponiendo que se utilizasen las tecnologías más eficientes. Mediante este procedimiento llegó a la conclusión de que había un exceso de dos millones viviendo en las zonas rurales.

La realización de un verdadero Censo Nacional Agropecuario[4] permitirá en un futuro replicar el análisis de Currie y obtener una estimación de la población con sub empelo en el sector agropecuario. Mientras se publican los resultados es necesario hacer algunos ejercicios que permitan obtener respuestas aproximadas a la pregunta formulada por Currie.
Una manera de aproximarse a este tema es comparar el porcentaje de la población que está en la zona rural para algunos países vecinos a Colombia. El World Factbook tiene la información sobre el porcentaje urbano para gran parte de los países del mundo. El porcentaje rural se puede calcular como el complemento a cien del porcentaje urbano y por lo tanto no hay mucho problema conocer el porcentaje rural para un gran número de países. Es claro que los países que aún entre los países de una misma región hay otras variables que afectan el porcentaje urbano.

Una primera aproximación es escoger los diez países de la Conmebol controlando por el porcentaje de participación del sector agrícola en el PIB[5] bajo la hipótesis de que se requiere un mayor porcentaje rural en el caso en que el porcentaje del PIB sea mayor. Una manera de controlar el tamaño del sector del sector agrícola es dividir la participación del sector agrícola en el PIB por el porcentaje rural. Este indicador de eficiencia o productividad permite establecer de manera indirecta la productividad del sector agrícola.

En el cuadro siguiente se presenta el porcentaje rural estimado para el año 2011 para diez países suramericanos, así como la participación del Sector Agrícola en el PIB y un indicador de eficiencia del sector agrícola obtenido al dividir el porcentaje rural por la participación del sector agrícola en el PIB.

País
% Rural
% del PIB del sector agropecuario
Indicador Eficiencia
Argentina
7.5
6.68
0.89
Bolivia
37.2
12.95
0.35
Brasil
15.4
5.71
0.37
Chile
10.8
3.44
0.32
Colombia
24.7
6.05
0.24
Ecuador
32.5
9.86
0.30
Paraguay
38.1
21.05
0.55
Perú
22.7
7.45
0.33
Uruguay
7.5
9.96
1.33
Venezuela
6.5
5.79
0.89

El mejor indicador de eficiencia de los países suramericanos es el de Uruguay pues para producir el 10 por ciento del PIB requiere apenas que un 7,5 de la población viva en la zona rural. Para sorpresa de muchos Colombia aparece como el menos eficiente de todos los países pues para producir el seis por ciento del PIB requiere que la cuarta parte de la población esté en la zona rural. Es notable este resultado cuando uno nota que Ecuador, Perú y Bolivia superan a Colombia a pesar de que estos países tienen una presencia importante de poblaciones indígenas que tienen altas concentraciones en las zonas rurales.

Una sencilla regla de tres nos estaría indicando que si Colombia tuviera un indicador similar al de Brasil su porcentaje rural sería de 16.35 por ciento. Lo que indicaría que hoy habría  un exceso de 3 509 172 habitantes en la zona rural. Aunque parezca muy grande la cifra en términos absolutos no lo es cuando se compara con la población urbana de Colombia pues no llega al diez por ciento[6].



[1] Currie, Lauchlin (1965) Ensayos sobre Planeación: Introducción a una Teoría de Desarrollo conocida como Operación Colombia),  Segunda Edición, Bogotá: Tercer Mundo.,  p. 158.
[2] Currie, Lauchlin (1974) Desarrollo económico acelerado: la necesidad  los medios. México: Fondo de Cultura económica p. 221
[3] El porcentaje urbano se obtiene al dividir la población en cabeceras por el total de la población y multiplicar por 100. Por facilidad, se considera como población urbana la que vive en la cabecera municipal y rural la que vive en el resto del municipio.
[4] Después del  Censo Agropecuario de 1960 se realizó un censo en 1970 que fue seriamente cuestionado por haber utilizado una metodología de convocatoria donde los productores tenían que ir a llenar los formatos con los maestros en la escuela más cercana.
[6] Los dos millones que calculó Currie en 1960 eran el 27 por ciento de la población urbana de esa época.

1 comentario:

  1. hoy le sobran no 2, sino 4 ,millones de habitantes a bogota

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