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lunes, 17 de mayo de 1993

El costo de uso del capital en el análisis económico

Un gran investigador de la Universidad de Harvard cumple 60 años.

Para celebrar los sesenta años de vida del profesor Dale W Jorgenson se realizó el sábado 8 de mayo una reunión de carácter académico en la Universidad de Harvard.  A ella asistimos algunos de los alumnos que tuvimos la magnifica oportunidad de hacer la tesis doctoral con tan afamado profesor.  A esta cita se hicieron presentes alumnos de todas partes del mundo.  Destacados profesionales de Nueva Zelandia, Corea, Japón, Canadá, Estados Unidos acudieron a este evento académico que contó también con la presencia de los más renombrados economistas de los Estados Unidos.

Buena parte de la conferencia estuvo dedicada a resaltar la importante contribución del profesor Jorgenson en lo que se refiere al concepto del costo de uso del capital.  Este concepto de suma importancia en el análisis económico fue desarrollado hace 30 años en un famoso articulo publicado en mayo de 1963 en la Revista Americana de Economía.  Este articulo titulado 'La teoría del capital y el comportamiento de la inversión' constituye la base de la llamada teoría neoclásica de la inversión, que ha servido para entender los principales determinantes de la decisión de invertir por parte de las empresas.

Como consecuencia de la investigación sobre los determinantes de la inversión ha quedado claro que una buena política económica puede ayudar a incrementar la inversión.  El impacto de la política tributaria en la inversión, hoy en día, se analiza a través del efecto que tienen las disposiciones tributarias en el costo de uso del capital. El profesor Jorgenson y sus alumnos continuamente son citados al Congreso de los Estados Unidos cuando se discuten los cambios en la legislación tributaria.  Una importante contribución hecha en este campo es la de la tasa efectiva de tributación que permite medir el verdadero impacto del tratamiento de la depreciación.

La medición adecuada del costo de uso de capital también tiene que ver con los temas de la productividad total de los factores y el crecimiento económico. Jorgenson y sus colaboradores han hecho importante contribuciones a una mejor medición de la productividad.  Gracias al trabajo de este grupo de investigadores se ha podido establecer que gran parte del crecimiento se explica por el crecimiento de los factores de producción.  Para otros investigadores menos cuidadosos, el crecimiento económico sigue siendo un misterio.  La metodología desarrollada por Jorgenson ha sido puesta en práctica en Estados Unidos, Japón y la República Alemana con resultados muy satisfactorios.
La medición del capital humano en las cuentas nacionales, las decisiones del consumidor, v la manera correcta de medir los cambios en el bienestar de las familias fueron otras de las Area, importantes de investigación que se revisaron en el fin de semana en Cambridge, Massachusetts.

Las contribuciones de Jorgenson también han sido importantes en el campo teórico y econométrico. El trabajo sobre la función de producción y  demanda de forma translog hecho con Larry Lau y Laurits Christensen avanzó considerablemente la práctica econométrica y permitió desarrollar modelos de equilibrio general mucho más realistas.
El retorno del pasado realizado el fin de semana anterior sirvió para poder apreciar la magnitud de la contribución del profesor Jorgenson en el campo de la economía. Al finalizar la conferencia todos los asistentes nos sentimos muy contentos por habernos reunido con una persona realmente extraordinaria, que siempre se ha preocupado por mantener vivos los vínculos con sus antiguos alumnos y colaboradores.

lunes, 15 de marzo de 1993

Inversión modelo 1992

El sorpresivo empuje de la inversión en 1992 puede servir para ilustrar las fuerzas que afectan la inversión.

La inversión o sea el aumento en el acervo de capital es una de las variables de mayor interés para los encargados de la política económica. La experiencia les ha mostrado que los cambios en la demanda de inversión de las empresas tienen importantes repercusiones en el nivel de actividad económica. Para muchos las grandes crisis de una economía de mercado se relacionan con cambios en el deseo de invertir de los empresarios.

Los padres de la macroeconomía moderna encontraron que no era necesario entender las razones que guiaban al sector privado en sus decisiones de inversión para hacer recomendaciones de política que solucionaran los problemas causados por las variaciones en la demanda de inversión. Cuando las prescripciones keynesianas comenzaron a perder su validez los teóricos se vieron obligados a desarrollar modelos que explicarán realmente las decisiones de inversión de las empresas. Entre las teorías que han mostrado su utilidad hay dos que merecen ser discutidas. La primera es la desarrollada por el Profesor Jorgenson de la Universidad de Harvard y la segunda es la del Profesor Tobin de la Universidad de Yale.

En el llamado modelo neoclásico desarrollado por el Profesor Jorgenson, una de las variables claves que explica la demanda de inversión es el costo incurrido por el empresario en equipos y estructuras necesarios en el proceso productivo. Entre menor sea este costo de uso del capital para un empresario, mayor será el "stock" de capital deseado por el empresario y por lo tanto mayor serás su deseo de invertir.

De acuerdo con este modelo gran parte de las variaciones en la inversión son un reflejo de las variaciones del costo de uso del capital. El sorpresivo empuje de la inversión en 1992 puede servir para ilustrar las fuerzas que afectan la inversión según el modelo de Jorgenson. El rápido crecimiento de la inversión observado el año pasado se explicaría entonces por una disminución importante en el costo de uso de capital.

En primer lugar, la apertura económica dió origen a una disminución el costo de los equipos importados a tanto por la disminución de los aranceles como por la revaluación del dólar. Esta disminución del costo de los equipos importados hizo más atractiva la expansión del equipo productivo. En segundo lugar, la disminución en las tasas de interés causada por el cambio en la política monetaria disminuyó el costo de oportunidad del capital invertido en equipos y estructuras. Al darse un menor costo en el uso del capital las empresas se decidieron a invertir en equipo productivo.

La segunda teoría que puede explicar el crecimiento acelerado de la inversión en 1992 es la desarrollada por James Tobin ganador del Premio Nobel de Economía. Según esta teoría, los empresarios invierten en equipos en la medida en que el costo de reposición de los activos de una empresa sea menor que el valor en Bolsa. Por tanto la relación entre el valor en Bolsa y el costo de reposición es un buen indicador del deseo de invertir. Si esta relación es superior a la unidad el empresario invierte, en caso contrario decide más bien comprar sus propias acciones en la bolsa. Para los seguidores de Tobin, el auge en la inversión en 1992 es una consecuencia lógica del boom de la bolsa observado en los últimos años.


La conclusión práctica de lo anterior es bastante simple. El pesimismo de algunos críticos del proceso de apertura sobre la posibilidad de mejorar la competitividad a través de un proceso de modernización del aparato productivo resultó un poco infundado. Las empresas invirtieron en nuevos equipos y consiguieron los fondos para hacerlo. No hubo necesidad de reestructurar primero y luego hacer la apertura, sino que el proceso mismo de la apertura, tal como lo indican las teorías de Jorgenson y Tobin, sirve para acelerar la reestructuración.

lunes, 25 de septiembre de 1989

Premio Nobel 1989

A mediados de Octubre la Academia Sueca hará una nueva elección del Premio Nobel de Economía. Septiembre es, pues, una ocasión propicia para hacer algunas cábalas sobre los candidatos con mayor opción a la más codiciada distinción entre los economistas profesionales.
Aunque ocasionalmente la elección genera sorpresas, la mayoría de las veces los elegidos se han destacado en los medios académicos y han sido distinguidos por sus colegas.

Entre los más opcionados se podrían mencionar los siguientes economistas americanos: los "misioneros" Richard Musgrave y Hollis Chenery, con vinculación a Colombia, pues ambos han dirigido "Misiones". Musgrave dirigió un estudio sobre las finanzas públicas a fines de los sesentas en el gobierno del Presidente Lleras Restrepo y el Profesor Chenery una "Misión de Empleo" durante el gobierno del Presidente Betancourt. Obviamente su nominación al premio Nobel no será por sus trabajos en Colombia ni por la contribución de dichos estudios al avance del conocimiento en materia económica, sino por su trabajo previo a su venida a Colombia.

El Profesor Musgrave de 79 años, autor del clásico "La Teoría de las Finanzas Públicas", expuso, por primera vez, de una manera clara y precisa, la teoría moderna de las finanzas públicas. Su trabajo es sin duda una de las contribuciones más importantes de los años cincuentas en este campo del conocimiento económico. Su cátedra en Harvard, aunque dictada con algún desorden, formó y motivó a muchos jóvenes economistas en el campo de las finanzas públicas.

Hollis Chenery de 71 años ha hecho importantes contribuciones al estudio del desarrollo económico, no sólo en el campo teórico sino que también sirvió de guía para gran parte del trabajo del Banco Mundial en la época de MacNamara. El trabajo de Chenery se ha caracterizado por su carácter cuantitativo, con un manejo cuidadoso de cifras, lo cual ha permitido llegar a generalizaciones importantes sobre los patrones de desarrollo.

Menos conocidos en Colombia, pero con mayores posibilidades de lograr el Premio Nobel en 1989, están los economistas de Chicago Don Patinkin y Gary Becker. Don Patinkin de 67 años es el autor de conocido libro "Moneda, Interés y Precios". Su trabajo, iniciado como tesis doctoral, ha sido fundamental para el desarrollo  de la moderna teoría monetaria dentro de un marco de equilibrio general. No  solamente ha  estudiado los fundamentos microeconómicos de la teoría sino que logra una síntesis de las posiciones keynesianas y monetaristas extremas.

La vinculación directa de Gary Becker de 59 años con Colombia, se ha reducido en buena parte a visitas esporádicas a Colombia como aquella realizada con motivo de los 25 años del Sena y a su contacto con algunos colombianos que asistieron a sus clases en Chicago. La influencia del trabajo de Gary Becker ha sido muy grande, especialmente para los interesados en el campo de Capital Humano, para quienes es absolutamente imprescindible la consulta de sus investigaciones. Su trabajo ha marcado la pauta para estudios posteriores en otros campos, tales como la economía de la discriminación, objeto de su tesis doctoral, y la economía del crimen y castigo.  Su incursión en el área de la sociología ha dada una nueva perspectiva al estudio de la familia, en especial a las decisiones sobre matrimonio y número de hijos.

William Baumol, nacido en 1922, es conocido por sus contribuciones a la teoría de la demanda de dinero. En tiempos recientes ha revolucionado el campo de la Organización Industrial con su teoría de los mercados disputables. De acuerdo con lo expuesto por Baumol, la existencia de pocos competidores en un mercado no determina un comportamiento oligopólico, sino que se requiere además de la existencia de barreras que hagan imposibles la entrada de posibles competidores. Dentro de esta perspectiva, la existencia de competidores potenciales asegura el comportamiento competitivo de una industria concentrada. Una de las principales características del Profesor Baumol ha sido su claridad de exposición dentro de un rigor matemático. Su libro "Teoría Económica y Análisis de Operaciones" fue uno de los textos más importantes a los finales del sesenta en Estados Unidos. Las nuevas versiones de este magnífico libro incorporan los avances modernos en la teoría microeconómica a través de interpretaciones económicas de fácil comprensión.

Henry Theil, Hendrik Houthakker y Edmond Malinvaud son economistas europeos, los dos primeros holandeses radicados en Estados Unidos y el último francés director del INSEE. Si bien sus contribuciones al avance de la ciencia abarcan campos relativamente diferentes, sus trabajos son bastante familiares a los econometristas. Los libros de Theil y Malinvaud han servido de texto en cursos avanzados de las universidades americanas.  Los trabajos empíricos y teóricos de Houthakker han sido fundamentales para el conocimiento de la demanda de los consumidores. Temporalmente ha interrumpido su carrera para servir en el Consejo de Asesores Económicos de los Estados Unidos. Adicionalmente, ha combinado su carrera académica con participación en las campañas de los candidatos republicanos a la presidencia, lo cual podría influir negativamente en la mente de los encargados de la selección, pues por regla general sus elecciones tienden a preferir candidatos que no susciten controversias.

Todos los anteriores economistas son magníficos candidatos para el premio Nobel. Sin embargo, quien ha hecho una de las carreras académicas más brillantes ha sido Dale W. Jorgenson, Profesor de la Universidad de Harvard. Jorgenson ha sido un pionero en los campos de la teoría del crecimiento, mediante una investigación meticulosa de las fuentes de crecimiento de las principales economías. Además, ha hecho investigaciones importantes en el campo de la planeación energética, ha desarrollado sistemas de medición para el capital humano y ha construido la moderna teoría de la inversión. El trabajo de Jorgenson ha sido prolífico gracias a su gran habilidad para dirigir investigaciones de sus estudiantes y colaboradores. Si no fuera por su edad (56 años) Jorgenson sería un firme candidato para el premio Nobel de este año. La Academia Sueca tiende a nominar personas de mayor edad.