lunes, 25 de septiembre de 1989

Premio Nobel 1989

A mediados de Octubre la Academia Sueca hará una nueva elección del Premio Nobel de Economía. Septiembre es, pues, una ocasión propicia para hacer algunas cábalas sobre los candidatos con mayor opción a la más codiciada distinción entre los economistas profesionales.
Aunque ocasionalmente la elección genera sorpresas, la mayoría de las veces los elegidos se han destacado en los medios académicos y han sido distinguidos por sus colegas.

Entre los más opcionados se podrían mencionar los siguientes economistas americanos: los "misioneros" Richard Musgrave y Hollis Chenery, con vinculación a Colombia, pues ambos han dirigido "Misiones". Musgrave dirigió un estudio sobre las finanzas públicas a fines de los sesentas en el gobierno del Presidente Lleras Restrepo y el Profesor Chenery una "Misión de Empleo" durante el gobierno del Presidente Betancourt. Obviamente su nominación al premio Nobel no será por sus trabajos en Colombia ni por la contribución de dichos estudios al avance del conocimiento en materia económica, sino por su trabajo previo a su venida a Colombia.

El Profesor Musgrave de 79 años, autor del clásico "La Teoría de las Finanzas Públicas", expuso, por primera vez, de una manera clara y precisa, la teoría moderna de las finanzas públicas. Su trabajo es sin duda una de las contribuciones más importantes de los años cincuentas en este campo del conocimiento económico. Su cátedra en Harvard, aunque dictada con algún desorden, formó y motivó a muchos jóvenes economistas en el campo de las finanzas públicas.

Hollis Chenery de 71 años ha hecho importantes contribuciones al estudio del desarrollo económico, no sólo en el campo teórico sino que también sirvió de guía para gran parte del trabajo del Banco Mundial en la época de MacNamara. El trabajo de Chenery se ha caracterizado por su carácter cuantitativo, con un manejo cuidadoso de cifras, lo cual ha permitido llegar a generalizaciones importantes sobre los patrones de desarrollo.

Menos conocidos en Colombia, pero con mayores posibilidades de lograr el Premio Nobel en 1989, están los economistas de Chicago Don Patinkin y Gary Becker. Don Patinkin de 67 años es el autor de conocido libro "Moneda, Interés y Precios". Su trabajo, iniciado como tesis doctoral, ha sido fundamental para el desarrollo  de la moderna teoría monetaria dentro de un marco de equilibrio general. No  solamente ha  estudiado los fundamentos microeconómicos de la teoría sino que logra una síntesis de las posiciones keynesianas y monetaristas extremas.

La vinculación directa de Gary Becker de 59 años con Colombia, se ha reducido en buena parte a visitas esporádicas a Colombia como aquella realizada con motivo de los 25 años del Sena y a su contacto con algunos colombianos que asistieron a sus clases en Chicago. La influencia del trabajo de Gary Becker ha sido muy grande, especialmente para los interesados en el campo de Capital Humano, para quienes es absolutamente imprescindible la consulta de sus investigaciones. Su trabajo ha marcado la pauta para estudios posteriores en otros campos, tales como la economía de la discriminación, objeto de su tesis doctoral, y la economía del crimen y castigo.  Su incursión en el área de la sociología ha dada una nueva perspectiva al estudio de la familia, en especial a las decisiones sobre matrimonio y número de hijos.

William Baumol, nacido en 1922, es conocido por sus contribuciones a la teoría de la demanda de dinero. En tiempos recientes ha revolucionado el campo de la Organización Industrial con su teoría de los mercados disputables. De acuerdo con lo expuesto por Baumol, la existencia de pocos competidores en un mercado no determina un comportamiento oligopólico, sino que se requiere además de la existencia de barreras que hagan imposibles la entrada de posibles competidores. Dentro de esta perspectiva, la existencia de competidores potenciales asegura el comportamiento competitivo de una industria concentrada. Una de las principales características del Profesor Baumol ha sido su claridad de exposición dentro de un rigor matemático. Su libro "Teoría Económica y Análisis de Operaciones" fue uno de los textos más importantes a los finales del sesenta en Estados Unidos. Las nuevas versiones de este magnífico libro incorporan los avances modernos en la teoría microeconómica a través de interpretaciones económicas de fácil comprensión.

Henry Theil, Hendrik Houthakker y Edmond Malinvaud son economistas europeos, los dos primeros holandeses radicados en Estados Unidos y el último francés director del INSEE. Si bien sus contribuciones al avance de la ciencia abarcan campos relativamente diferentes, sus trabajos son bastante familiares a los econometristas. Los libros de Theil y Malinvaud han servido de texto en cursos avanzados de las universidades americanas.  Los trabajos empíricos y teóricos de Houthakker han sido fundamentales para el conocimiento de la demanda de los consumidores. Temporalmente ha interrumpido su carrera para servir en el Consejo de Asesores Económicos de los Estados Unidos. Adicionalmente, ha combinado su carrera académica con participación en las campañas de los candidatos republicanos a la presidencia, lo cual podría influir negativamente en la mente de los encargados de la selección, pues por regla general sus elecciones tienden a preferir candidatos que no susciten controversias.

Todos los anteriores economistas son magníficos candidatos para el premio Nobel. Sin embargo, quien ha hecho una de las carreras académicas más brillantes ha sido Dale W. Jorgenson, Profesor de la Universidad de Harvard. Jorgenson ha sido un pionero en los campos de la teoría del crecimiento, mediante una investigación meticulosa de las fuentes de crecimiento de las principales economías. Además, ha hecho investigaciones importantes en el campo de la planeación energética, ha desarrollado sistemas de medición para el capital humano y ha construido la moderna teoría de la inversión. El trabajo de Jorgenson ha sido prolífico gracias a su gran habilidad para dirigir investigaciones de sus estudiantes y colaboradores. Si no fuera por su edad (56 años) Jorgenson sería un firme candidato para el premio Nobel de este año. La Academia Sueca tiende a nominar personas de mayor edad. 

lunes, 11 de septiembre de 1989

Reformas en el sistema finaciero

El Ministro de Hacienda ha anunciado recientemente la posibilidad de vender algunos de los Bancos Nacionalizados a los particulares. Este cambio de dueño puede conducir a una mayor competencia en el sistema financiero  al aumentar el número de participantes en el mercado bancario. De acuerdo con la propuesta del Señor Ministro, se permitiría la fusión de los Bancos desde que la compra sea hecha por los actuales dueños de alguno de los bancos privados. La fusión de los dos bancos podría generar entonces un aumento en la eficiencia del sistema.

El momento parece propicio para la privatización pues los bancos están atravesando por un período de alta rentabilidad. Por esta razón no será difícil encontrar comprador para las acciones de las dos instituciones que se piensan privatizar este año. La venta del Banco del Estado y del Banco de los Trabajadores podría hacerse en estos momentos a un precio que compense la ayuda prestada por el gobierno para la recuperación de estos dos intermediarios financieros y, por lo tanto, eliminará la queja constante de que el gobierno socializa las pérdidas y privatiza las ganancias.

Este paso, aunque modesto, va en la dirección correcta de mejorar la eficiencia del sistema financiero. Desafortunadamente, se queda muy corto pues no ataca a fondo los problemas del sector. Como todos sabemos, los márgenes de intermediación del sistema bancario colombiano están por encima de diez puntos porcentuales. Estos márgenes son realmente superiores a los de cualquier otro país de condiciones similares a Colombia.

Los costos de transacción en el sistema bancario son realmente altos. Un cheque está costando noventa pesos y las entregas de efectivo en los cajeros automáticos tienen un valor para el cliente de setenta pesos. En los Estados Unidos el cliente puede comprar sus cheques en formas continuas a un equivalente de 56 pesos cada uno, teniendo posibilidad de elegir la que se acomode más a sus necesidades. Igualmente, el cuenta-habiente en Estados Unidos recibe un pago por intereses sobre su saldo, mientras que en Colombia todavía subsiste la prohibición de pagar intereses en cuenta corriente.

La razón de estos costos altos en Colombia radica, parcialmente, en la costumbre de no cobrar directamente por el manejo administrativo de la cuenta corriente. En los Estados Unidos el cargo por los servicios bancarios, compensa el costo directo del manejo de la cuenta corriente. Otra parte de la explicación reside en la falta de competencia en el sector bancario colombiano. Los bancos tienen que manejar sindicatos fuertes y se ven enfrentados muchas veces a altos costos laborales. Algunos aún tienen procedimientos ineficientes, muchas veces con personal redundante y prácticas obsoletas. Los sistemas de cajeros automáticos en algunos casos tienen tecnologías bastante anticuadas, con las que ni siquiera es posible consultar el saldo de la cuenta corriente.

De otra parte, las reformas que deben acompañar la privatización de los bancos deben tener en cuenta las principales causas de los altos márgenes de intermediación. En primer lugar están los altos encajes y las inversiones forzosas vigentes. En segundo lugar, el crédito subsidiado a los sectores considerados prioritarios, los cuales muchas veces no logran estimular la inversión sino que se convierten en generadores de rentas para los afortunados que consiguen estos créditos.

Es indudable que el cambio de dueño de dos bancos no va a mejorar el sistema financiero colombiano. Mientras no se hagan reformas importantes, nuestras tarjetas de crédito, al igual que muchas de las teorías económicas desarrolladas en el país, seguirán siendo "Valid only in Colombia". Sin la posibilidad de tener legalmente cuenta en dólares, la competencia por los mercados mundiales va a ser cada día más difícil. La preparación de nuestro sector financiero para Europa 1992 no es ni la sombra de lo que ha sido la preparación de nuestra Selección para Italia 90.

El sistema financiero debe privatizarse, pero el gran ganador debe ser el consumidor. El gobierno tiene no solo que recuperar la inversión hecha en el rescate, sino que también debe llevar a cabo una serie de reformas que mejoren la eficiencia del sector y conduzcan a un mejor servicio para el cliente. Qué bueno fuera que dentro de poco pudiéramos tener menores costos, personal muy productivo, mejoras en la tecnología del sector, consolidación de oficinas redundantes, interconexión real de las redes y acceso desde la oficina, disminución de cargos a los usuarios, pagos de intereses en cuenta corriente y eliminación del monopolio de los cheques!


Cita Citable


"En un país que ve las finanzas de manera tan primitiva que castiga con cárcel la posesión de divisas, cualquier medida que modernice sus actitudes es un motivo de entusiasmo" Business Week del 28 de agosto en un comentario sobre el pago en dólares a los agricultores soviéticos.

lunes, 4 de septiembre de 1989

Precandidatos liberales y su equipos economico

Los tres precandidatos liberales con mayor opción, (por orden alfabético), eran los doctores Hernando Durán Dussán, Luis Carlos Galán Sarmiento y Ernesto Samper Pizano. La trágica muerte del Senador Galán obligó a su movimiento a buscar su reemplazo en el Dr. César Gaviria Trujillo. Como parte de la reanudación de la campaña electoral, recientemente suspendida por los dolorosos acontecimientos, todos los precandidatos han continuado con la conformación de sus equipos de trabajo y con la presentación de sus programas. Teniendo en cuenta la importancia creciente de la política económica en el marco de las campañas políticas y el profundo efecto que pueda tener en el país, es importante empezar a considerar si la elección de alguno de estos precandidatos puede afectar, de manera diferente, el manejo económico del país.

Es posible adelantar algunos comentarios sobre la manera como cada uno de los tres precandidatos mencionados va a enfrentar el manejo económico. El doctor Durán Dussán, como ex-Ministro de Hacienda, indudablemente tratará de manejar él mismo la política económica, siguiendo el estilo del ilustre ex-Presidente Carlos Lleras. Pondrá en el Ministerio de Hacienda a alguien en quien confiar, versado en el manejo económico, pero que se deje orientar. El candidato para este puesto podría ser Fernando Gaviria, ex-Ministro de Comunicaciones, ex-funcionario del Fondo Monetario Internacional y muy allegado al Presidente Turbay. Para el Departamento Nacional de Planeación, el Doctor Durán podría estar pensando en el Ingeniero y Matemático José Fernando Isaza, actualmente manejando la CCA. El Iacoca Colombiano también podría ser considerado para el Ministerio de Desarrollo, dado su conocimiento de la industria automovilística. Un tercer miembro del equipo económico podría ser Edgar Moncayo, ex-Director del Incomex. Debemos recordar que estos tres profesionales formaron parte, junto con el Dr. Durán, del equipo de empalme del Gobierno del Presidente Turbay. Entre los economistas de línea académica que lo acompañarían podría estar el ex Vice-Ministro de Hacienda y actual Asesor de la Junta Monetaria, Javier Fernández. Su experiencia lo convertiría, sin duda, en alguien importante en la política monetaria y fiscal.

El Doctor Gaviria Trujillo, dentro de los lineamientos del Dr. Galán, diseñará una política  "a lo Felipe González", dejando un claro juego a las fuerzas del mercado. Dentro de una cierta continuidad con el gobierno del Presidente Barco, podría desarrollar una política económica innovadora.  Entre los técnicos que podrían acompañar al candidato del Galanismo estarían figuras del Nuevo Liberalismo Gabriel Rosas Vega, actual Ministro de Agricultura, quien dada su experiencia en el sector bancario, podría ser un magnífico Gerente del Banco de la República o Ministro de Hacienda. Una alternativa muy interesante para el Ministerio de Hacienda podría ser Carlos Ossa, actual Gerente del Incora y candidato a la Alcaldía de Bogotá en la primera elección popular. En la Dirección de Planeación podría estar Nohra Rey de Marulanda ex-Directora del Incomex y ex-Subdirectora de Planeación. Un posible Ministro de Desarrollo podría ser el actual director del IFI, Luis Eduardo Robayo. Otros posibles candidatos a posiciones dentro del gobierno galanista serían el Senador Ernesto Rojas, el ex-gobernador Gustavo Nicolás Esguerra y el Concejal Jorge Muñoz. Igualmente, se daría participación a los funcionarios del actual gobierno como Luis Fernando Alarcón Mantilla actual Ministro de Hacienda persona muy allegada al precandidato Gaviria. También podría ser considerado el actual Director de Crédito Público Luis Alvaro Sánchez quien ha tenido destacada actuación en las gestiones del nuevo crédito externo.

El Director del Poder Popular, Dr. Ernesto Samper, en caso de ser elegido tendería a seguir el ejemplo de Alan García en su política económica. Entre los posibles miembros de su equipo económico estaría, como Ministro de Hacienda, su suplente en las listas, el ex-Ministro Guillermo Perry Rubio. El catedrático y permanente opositor del gobierno del Doctor Barco, Eduardo Sarmiento, podría seguir la tradición del Doctor Hugo Palacios Mejía, siendo primero Gerente del Banco de la República y posteriormente Ministro de Hacienda. La Dirección de Planeación, podría recaer en Florangela Gómez actual Presidente del Banco Popular y muy allegada al precandidato desde la época de ANIF. Ministro de Desarrollo podría ser Antonio Urdinola, ex-Director del Incomex.

Podrían esperarse no solo diferentes estilos sino también diferentes matices dentro del partido liberal, teniendo en cuenta a los candidatos y a sus posibles equipos de trabajo. Indudablemente el más intervencionista y que implicaría un viraje mayor de la actual administración, sería el gobierno del Doctor Samper Pizano. Es muy probable que en su gobierno se renegocie la deuda externa, se controlen las tasas de interés, se establezcan cambios múltiples, se acabe con el UPAC, se congelen las tarifas de servicios públicos, se aumenten los salarios por decreto y en caso de que estas y otras políticas no generen los resultados esperados, es probable que se siga el ejemplo de Alan García, nacionalizando el sistema financiero.

El gobierno de Durán Dussán haría un política con ciertos tintes fiscalistas, pero probablemente tendría dificultades en el manejo monetario, pues querría tener al mismo tiempo cañones y mantequilla. Los cañones, para poder actuar enérgicamente contra las guerrillas; y la mantequilla destinada a satisfacer su gusto por las obras de infraestructura. El manejo del endeudamiento externo puede presentar problemas por fricciones entre su gobierno y las instituciones multilaterales de crédito. No se debe olvidar que durante la alcaldía del hoy precandidato existieron controversias entre el Banco Mundial y la administración por el proyecto del Metro.

El gobierno de Gaviria tendría una clara continuidad con el actual, no sólo porque parte de su equipo está colaborando con este gobierno, sino por su orientación de centro izquierda. Sin embargo, su gobierno, paradójicamente, podría adoptar algunas reformas de clara inspiración "Reaganiana": basta recordar la Reforma Tributaria de 1986. El manejo económico se haría respetando las fuerzas del mercado y se dejaría en manos de técnicos con clara orientación del Presidente de la República. En donde se puede esperar una importante contribución de los antiguos militantes del Nuevo Liberalismo, sería en la gestión de los organismos descentralizados de carácter nacional. La experiencia ganada en el manejo de las empresas distritales, especialmente en el Acueducto, sentarían pautas para un necesario reordenamiento de su manejo.

lunes, 28 de agosto de 1989

Cursillo de economía práctico

Como dice la canción la "distancia es cada vez más grande" entre los economistas teóricos y el hombre de la calle. Los artículos profesionales y los de los especialistas en el tema no son entendidos por la mayoría de los lectores. Los textos de las universidades parecen estar escritos para un mundo inexistente. Por otra parte, la solución de los problemas cotidianos del hombre de negocios son el fruto de la intuición y se basan muchas veces en decisiones tomadas al "ojímetro".

Sin embargo, hay algunas ocasiones en que los principios elementales sirven para llegar a las mejores decisiones de los hombres de negocios. Uno de los ejemplos más estimulantes para los estudiantes de economía es el del fabricante que debe fijar el precio de un artículo que debe vender en dos mercados diferentes.

Esta situación es bastante frecuente. El editor de una revista técnica tiene que decidir cuáles pueden ser las tarifas que debe cobrar a individuos y a las instituciones, empresas, bibliotecas. El dueño de un restaurante debe decidir el precio de los platos a la hora del almuerzo y a la hora de la comida. El gerente de una empresa de transporte necesita decidir la tarifa que debe cobrar a diferentes tipos de carga.

La solución adoptada en la mayoría de los casos es fijar tarifas diferenciales para los dos mercados. Las revistas técnicas tiene tarifas más altas para las instituciones. Los almuerzos son más baratos que las comidas, las tarifas de servicios públicos son diferentes para diferentes tipos de consumidor.

La solución que muestran los textos de microeconomía también es diferente para los dos mercados. Si bien el valor adecuado requiere de conocimientos precisos de la demanda en cada uno de los mercados es fácil comprobar que el patrón teórico es muy similar al patrón observado en la práctica.

El patrón teórico se puede resumir en lo que se llama la regla del inverso de elasticidad de la demanda. Según esta regla el precio debe ser más bajo entre mayor sea el valor absoluto de la elasticidad de la demanda. Si los clientes en un mercado son muy sensibles a las variaciones en los precios, entonces es necesario fijar un precio relativamente bajo. Por el contrario, si el cliente no es muy sensible al precio el precio fijado puede ser relativamente alto.

Si consideramos que las bibliotecas y otras instituciones no son muy sensibles al precio sino que las decisiones sobre compras de las revistas se hacen teniendo en cuenta la calidad misma de la publicación es posible concluir que la elasticidad de la demanda debe ser baja. Por el contrario, teniendo en cuenta que el individuo reacciona bastante a las variaciones en el precio se puede pensar que la elasticidad es relativamente alta lo que de acuerdo con la regla ya mencionada conduciría a un precio más bajo para el individuo que para la institución. En este caso el análisis teórico concuerda con la decisión del hombre de negocios.

Muchas parejas que participan en la fuerza de trabajo toman su almuerzo por fuera de la casa. Aún en el caso de un solo trabajador dadas las grandes distancias y el reducido tiempo asignado para el almuerzo con frecuencia almuerza muy cerca a su lugar de trabajo. El almuerzo fuera de casa ha sido uno de los principales cambios en el patrón de gastos de las familias colombianas y por lo tanto el mercado de los almuerzos es cada día más competido. Dada la incidencia en el gasto familiar el trabajador es muy sensible al precio del almuerzo. Por el contrario, la comida por fuera de la casa es un evento poco frecuente y muchas veces está asociado con algo verdaderamente importante, cumpleaños, un negocio, una cita romántica. En esta situación el precio de la comida se convierte un poco en secundario y por lo tanto es menor la sensibilidad al precio. Es lógico pensar que de acuerdo con la regla de los libros de texto el precio del almuerzo debería ser menor que el de la comida.

Esta práctica es frecuente en las grandes ciudades norteamericanas donde existen dos cartas con precios diferentes, una para el almuerzo y otra para la comida. En Colombia está comenzando a introducirse la fijación de precios diferenciales para un mismo plato. El menú ejecutivo de los restaurantes por regla general tiene un valor mucho menor que un menú similar servido en las horas de la noche.

Los usuarios industriales por regla general tienen alternativas a los servicios públicos y por lo tanto son más sensibles al precio que las personas naturales. Por ejemplo, los grandes usuarios del servicio eléctrico pueden considerar como alternativa la autogeneración mientras que los particulares deben seguir conectados a la red. En la gran mayoría de los países las tarifas industriales son por regla general menores que las tarifas que pagan las familias. En Colombia ocurre lo contrario pues se ha pensado que las tarifas no sólo deben buscar un mayor ingreso para las empresas sino que deben también convertirse en modernos Robin Hood o sea que deben quitarle a los "ricos" para darles a los "pobres".

Los dos primeros ejemplos así como muchos otros de diaria observación están mostrando una de las pocas ocasiones en que la teoría económica es de utilidad práctica para el hombre de negocios. El tercer ejemplo nos ilustra sobre la importancia de tener en cuenta los objetivos. Obviamente los resultados de la regla microeconómica teórica no pueden aplicarse ciegamente cuando se pretende alcanzar objetivos diferentes a la maximización de los ingresos. 

lunes, 21 de agosto de 1989

Café y economía

El cambio en las reglas de juego del sector cafetero, introducido por la suspensión del Acuerdo Mundial del Café, permite hacer unas observaciones elementales sobre la economía de nuestro principal producto de exportación. Más específicamente, nos referiremos a la decisión de vender café de las existencias acumuladas y a la conveniencia de mantener una diferencia entre el precio externo y el precio interno.

El número de sacos que se deben exportar es un tema que suscita la opinión de muchos comentaristas. Muchos de ellos aceptan la idea expresada en la Columna del Café. [1] "Hoy día, se hace necesario darle un tratamiento distinto a los inventarios. En primer término, se debe aprovechar la libertad de mercado y la demanda existente por nuestra calidad para descargar éstos". Este enunciado, aunque puede parecer acertado, no resiste un análisis detallado. Está dejando de lado que, en este tipo de decisiones, el vendedor debe tener en cuenta que la cantidad demandada de café, como la de otros artículos, está afectada por el precio al cual se vende.

Evidentemente, en cada caso específico es necesario contar con información sobre el comportamiento de la demanda con relación al precio. Este conocimiento empírico se puede resumir en lo que técnicamente se llama la elasticidad de la demanda con relación al precio: el cambio porcentual en la cantidad demandada como respuesta a un cambio porcentual en el precio. [2] Si la elasticidad de la demanda en valor absoluto es menor que 1, los ingresos recibidos al ofrecer una cantidad mayor a un precio menor, son menores que los recibidos inicialmente. Por el contrario, si la elasticidad de la demanda, en valor absoluto, es mayor que 1, los ingresos serían mayores con un precio menor. Por ejemplo, si la elasticidad de la demanda fuera igual a 2, se tendría que la disminución del precio en 10% se compensaría con el aumento generado del 20% en la cantidad demandada.

Por otra parte, en la medida en que el artículo analizado no tenga  posibles substitutos, es posible pensar que la demanda no se verá afectada por el precio y, por lo tanto, la elasticidad de la demanda será baja. Aún más, la demanda de los bienes de mejor calidad tienden a ser menos sensibles a los precios que los bienes de consumo popular. El Mercedes Benz tiene una demanda menos sensible al precio que el carro popular; los apartamentos en Park Avenue, la Costa Azul, Cartagena, tienen una demanda menos elástica (elasticidad más baja) que los apartamentos populares en Bogotá.

Las políticas de comercialización de los productos también dan una indicación de la sensibilidad de la demanda con respecto al precio. Los productos con demandas poco elásticas, por regla general, usan bastante propaganda y no compiten en precio. Más aún, para la comercialización de estos productos de baja elasticidad, se forman asociaciones de productores o carteles para lograr restricciones en las cantidades vendidas y lograr mejores condiciones para los productores.

Al analizar el café, la existencia de  una asociación de productores y un esfuerzo de promoción y propaganda bastante grande, permiten inferir que su demanda no parece ser muy elástica. Si además, analizamos el caso específico del café colombiano, podríamos concluir que por ser el producto de mejor calidad, tendría una elasticidad menor que la del resto de las otras variedades.

Estas inferencias están además confirmadas por un estudio del Banco Inter-Americano de Desarrollo. Al analizar los diferentes productos agropecuarios se encuentra que el café colombiano tiene una demanda inelástica y que, por consiguiente, la política recomendada por la mayoría de los comentaristas sería nociva para el país pues se reducirían los ingresos de importación.

Una segunda oportunidad de aplicar el análisis económico en el caso del café se presenta al considerar la decisión de eliminar los impuestos al grano. El estudio de la teoría del comercio internacional nos muestra que en casos en los que el país puede ejercer  influencia sobre el precio de su producto de exportación, debe definir un impuesto para lograr capturar así los beneficios de su posición monopolista. De otra manera, los beneficios serían capturados por importadores o productores.

Estos beneficios pueden canalizarse a través de un impuesto en especie, un impuesto monetario, una tasa diferencial de cambio por debajo de la del resto de productos o  mediante una combinación de estos. En el caso del café se ha apelado a estas medidas, ocultando un poco la razón principal de su existencia. Sin embargo, debe anotarse que desde el punto de vista económico, la principal  razón para gravar el café, y no otros artículos, es la de explotar la importante posición de Colombia en el mercado cafetero. Otras razones como las de estabilizar el ingreso cafetero, tienen un respaldo teórico menos sólido y están basadas en un sentimiento paternalista, al suponer que los productores no son capaces de utilizar eficientemente sus ingresos altos, guardando ahorros para la época de las vacas flacas.

Independientemente de si el precio es alto o bajo, es importante mantener una diferencia entre el precio pagado por el consumidor extranjero y el pagado al productor colombiano.  Dada la importancia del país en el mercado, debe procurarse que el ingreso generado por este diferencial vaya a manos del gobierno y no quede en otros bolsillos.






    [1] El Espectador, Domingo 6 de Agosto de 1989.
    [2] Parámetro que, por lo general, es un número negativo que puede variar entre cero y un número infinito.