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jueves, 28 de noviembre de 2002

La demanda no crea su propia oferta

Con ocasión del centenario del nacimiento de Lauchlin Currie se realizaron en el mes de octubre varios seminarios académicos que analizaron la vigencia del pensamiento del destacado economista. En una de las reuniones se destacaron sus contribuciones en el campo de la estabilización y el crecimiento.

martes, 11 de junio de 1991

El dinero se resiste

La restricción del crédito interno ha afectado la actividad económica sin lograr un impacto importante sobre la inflación. El resultado del apretón se ha reducido a un aumento en las reservas internacionales.

Los primeros cinco meses del año han pasado sin que el crecimiento de los medios de pago haya disminuido. Los esfuerzos hechos por las autoridades han sido infructuosos. El apretón del crédito ha sido compensado por el incremento de las reservas internacionales. Este comportamiento de los medios de pago tiene bastante sorprendidos a las autoridades económicas y a los comentaristas.

La impotencia de las autoridades monetarias para controlar el dinero en buena parte se explica por el régimen de tasas de cambio imperante en Colombia. En el caso en que las autoridades monetarias fijan la tasa de cambio, deben comprar y vender todas las divisas que demandan los residentes del país. Bajo estas condiciones y cuando hay un movilidad alta de capitales, las restricciones monetarias dan lugar a ingresos de divisas que compensan las restricciones impuestas por las autoridades.

Bajo estas circunstancias en que el dinero no es controlado por la autoridad monetaria, el instrumento básico que le queda al gobierno es el control del crédito. En consecuencia, las autoridades únicamente controlan la parte del dinero que es de origen interno y el resto o sea el de origen externo, es determinado por los requerimientos de liquidez del público.

Lo descrito anteriormente es ni más ni menos lo que está pasando en Colombia. El gobierno no ha podido controlar los medios de pago, ha adoptado como su principal remedio el control del crédito interno y ha incrementado las reservas internacionales. La restricción del crédito interno ha afectado la actividad económica sin lograr un impacto importante sobre la inflación. El resultado del apretón se ha reducido a un aumento en las reservas internacionales.

Infortunadamente, el aumento en las reservas internacionales ha ocurrido en un mal momento. Este incremento ha coincidido con la contratación del famoso crédito Hércules. Esta infortunada coincidencia ha dificultado el control monetario y ha obligado a recoger dinero mediante las operaciones de mercado abierto del Banco de la República.

Si el efecto de las medidas de contracción monetaria en el aumento de las reservas internacionales se hubiera podido prever con la debida anticipación, el plan de contratación de crédito externo se hubiera podido ajustar eliminando uno de los factores de expansión en la base monetaria.

Lo grave de esta situación es que puede dificultar el programa de apertura del gobierno. La experiencia muestra que estos fenómenos de entrada de divisas muchas veces van ligados a una revaluación de la tasa real de cambio. Para lograr un control del ingreso de capitales, los gobiernos muchas veces tienen que apelar a medidas que hagan menos atractiva la entrada de capitales. No es entonces extraño observar lo que el actual gobierno está haciendo en el frente cambiario. Ha establecido tasas de cambio diferenciales para los pagos de servicios, ha fijado comisiones para la compra de divisas y recientemente, ha establecido retención a la fuente a las transacciones en moneda extranjera. Esto unido a un menor ritmo de devaluación está llevando a una revaluación real del peso colombiano.


El haber liberado el mercado cambiario antes de haber hecho la apertura comercial sin duda ha complicado el manejo de la situación. Desafortunadamente, el tema del orden de las reformas tratado en forma tan clara por el Profesor Sebastián Edwards en el Simposio sobre Mercado de Capitales de noviembre del año pasado no ha tenido un debate amplio.

lunes, 19 de noviembre de 1990

El orden de los factores puede alterar el producto

De acuerdo con el libro de McKinnon y con la experiencia estudiada por el Profesor Edwards es importante realizar la liberación de la cuenta de capital de la balanza de pagos a lo último.

El libro Dinero y Capital en el Desarrollo Económico, escrito por el Profesor Ronald McKinnon, fue uno de los mas comentados en los primeros años de los setentas. El fundador de FEDESARROLLO, el Doctor Rodrigo Botero y algunos de los que estuvieron encargados de la política económica en los primeros años del gobierno de López, utilizaron el diagnóstico del Profesor McKinnon sobre la existencia de una represión financiera como uno de los principales problemas de ese entonces y propendieron por una liberación del sector financiero. La reforma financiera de López, inspirada un poco por McKinnon, extendió a otros papeles los cambios introducidos en el Plan de las Cuatro Estrategias para la financiación de la vivienda.

Curiosamente y después de casi veinte años el libro de McKinnon toma nueva actualidad. En su magnífica exposición en el Simpsosio sobre Mercado de Capitales, que con éxito organizó la Asociación Bancaria en los primeros días de este mes, el Profesor Edwards previno sobre las dificultades que podrían surgir en el proceso de apertura en caso de que la secuencia en que se realice la liberalización no sea la adecuada. 

De acuerdo con el libro de McKinnon y con la experiencia estudiada por el Profesor Edwards es importante realizar la liberación de la cuenta de capital de la balanza de pagos a lo último. La experiencia ha mostrado que para lograr una liberalización exitosa es necesario mantener durante todo el proceso una tasa de cambio real alta, para permitir mantener unas exportaciones competitivas y para compensar la disminución de la protección arancelaria y para-arancelaria.

La liberación de la cuenta de capital de la Balanza de pagos ha dado lugar en muchos casos a la entrada de capitales "especulativos". El influjo de capitales ha contribuido en algunos casos a una revaluación de la tasas de cambio real. Esta versión del Mal Holandés ha sido una de las causas de los problemas que sufrieron algunos países del Cono Sur en su proceso de liberalización.

Mi interpretación de la evidencia aportada por el Profesor Edwards es un poco distinta a la de tan distinguido académico. Para poder crecer, el país necesita contar con los recursos que los Colombianos tienen en el exterior. Tarde o temprano es necesario terminar con controles que son evadidos totalmente. La experiencia colombiana ha mostrado que los controles al movimiento de capitales no han servido ni para impedir la fuga de capitales, ni para impedir la entrada de esos capitales "especulativos". La existencia de 18 mil millones de dólares en el exterior son testigo de la inutilidad de los controles a la salida de capitales. La revaluación del peso a finales de los setentas y el rápido crecimiento de los precios de la finca raíz, han mostrado que los capitales "especulativos" pueden entrar a Colombia independientemente de si la ventanilla siniestra se abre o se cierra.


La apertura en que esta empeñada Colombia cuenta con un respaldo importante. Las medidas del equipo económico liderado por el Ministro Hommes tienen hoy en día el apoyo de académicos y hombres de negocios. La ocasión es propicia, las principales medidas se están tomando y deben recibir el respaldo de todo el país. Lo único que no podemos los defensores de la apertura es dejar de analizar si los argumentos de Edwards y McKinnon sobre la secuencia que se debe seguir en el proceso de liberalización son acertados.