lunes, 16 de diciembre de 1991

Inflación y Desempleo, Modelo 1992



Las perspectivas para el año entrante parecen ser poco halagadoras, se esperará una disminución en la inflación con unos costos mayores en lo referente al desempleo.

Cuando a uno le preguntan ¿Cuáles van a ser los dos problemas macroeconómicos para 1992? tiene uno que contestar con la respuesta de cajón de que van a ser el desempleo y la inflación.

El control de la inflación a pesar de la visión un poco optimista del Ministro Hommes y de las publicaciones gobiernistas sigue teniendo una importante vigencia. Si algo es enteramente claro para el analista de la situación económica es que el manejo actual de la demanda agregada colombiana es muy complicado.

La política monetaria se ha vuelto impotente para frenar la inflación. Por tanto, el control inflacionario requiere de un manejo integral; es necesario lograr un control sobre el déficit fiscal y disminuir el ingreso de capitales del exerior para poder llegar a un crecimiento de los medios de pago que estén de acuerdo con las metas inflacionarias del gobierno.

El Gobierno, a pesar del cierre del crédito, no pudo bajar el crecimiento de los medios de pago. La inflación permaneció por encima del treinta por ciento mientras la autoridad monetaria mantuvo una paridad real del peso constante, solamente cuando se revaluó la inflación comenzó a ceder.

Entonces, ante la desaparición de la holgura en la tasa de cambio real, en 1992 el control de la inflación deberá basarse preferiblemente en un control estricto del gasto público. El ajuste en las empresas públicas deficitarias debe ser una prioridad importante. Igualmente, debe apelarse a un ajuste en los gastos de funcionamiento; lamentablemente, el aumento de las dietas parlamentarias introduce un factor que va a distorsionar las negociaciones salariales de todo el sector público. Es muy difícil pedir moderación cuando a los senadores revocados se les ha premiado con un aumento de dos millones de pesos mensuales.

La otra posibilidad, para mantener un moderado crecimiento de los medios de pago que permitan una reducción de la inflación, es el incremento de las importaciones. El gran aumento de las reservas internacionales en el presente año, se debió en buena parte al inesperado estancamiento de las importaciones. Por el contrario, en 1992 es muy probable que las importaciones se desborden y que por ende, las reservas internacionales presenten una disminución.

Si bien esta disminución de las reservas puede permitir un mejor control de la inflación, va a tener un efecto negativo en la actividad económica, pues en la medida en que las importaciones que compiten con la producción local aumenten, sin lugar a dudas el efecto recesivo se magnificará.

En consecuencia, las perspectivas para el año entrante parecen ser poco halagadoras, se esperará una disminución en la inflación con unos costos mayores en lo referente al desempleo. Las autoridades económicas deberían mantener un estrecho seguimiento de los indicadores económicos con el fin de ejecutar muy pronto las rectificaciones que se requieran en la política económica. No podemos continuar manejando la economía sin conocer su estado real. Parece increíble que se maneje una economía tan compleja como la colombiana sin tener mediciones trimestrales del PIB. Se está terminando un año, en el que se han ensayado una serie de drásticas medidas sin poder conocer su efecto en términos de los cambios en la actividad económica.

lunes, 9 de diciembre de 1991

¿Qué pasó en 1991?



Cuando se hace un análisis retrospctivo de las las políticas y metas económicas el resultado es muy desalentador.

Al finalizar el año es útil hacer un análisis retrospectivo de lo que pasó en los últimos doce meses. Este análisis retrospectivo suele venir acompañado de una confrontación de lo realizado contra los que se había planeado al comienzo del año. Cuando se hace este ejercicio con las políticas  y metas económicas el resultado es muy desalentador. La meta de inflación que el gobierno de manera optimista fijó en el 22 por ciento no se pudo cumplir. Los resultados hasta noviembre muestran que la inflación terminará entre el 27 y el 28 por ciento.

A pesar de todo el esfuerzo de restricción en el crédito, no se pudo controlar el crecimiento de los medios de pago. Al comienzo del año los medios de pago estaban creciendo a una tasa anual de más del 30 por ciento. La triste realidad es que al final del año se conserva la misma tasa de crecimiento del dinero. Las restricciones del crédito tuvieron como consecuencia un aumento considerable de las reservas internacionales muy por encima de lo que se había proyectado al comienzo del año.

Estos últimos quince meses no solo se han perdido en el control inflacionario sino que además han pasado en vano en el frente de la apertura. Como se quejan los amantes del buen vino, los precios de los bienes importados se han resistido a descender al mismo ritmo en que lo han hecho los aranceles. El poder monopólico de algunos importadores les ha permitido apropiarse de las rentas que antes iban al Estado. El consumidor sigue enfrentado a las mismas opciones. Los precios de los bienes producidos en Colombia no se han alterado en respuesta a una mayor competencia de los bienes importados. A pesar de las rebajas en los aranceles de los vehículos, nuestros carros siguen siendo los más caros del mundo.

La privatización ha sido una gran frustración. Realmente en un año no se ha avanzado en este proceso. Las presiones sindicales han impedido avanzar en la privatización de las telecomunicaciones. Los servicios públicos locales siguen siendo manejados ineficientemente y continúan en manos del Estado. La privatización del servicio de recolección de las basuras en Bogotá se frenó a pesar de los óptimos resultados obtenidos. En la privatización de los ferrocarriles y de los puertos los costos de la liquidación de los trabajadores al servicio del Estado ha sido elevado. En el corto plazo los egresos por liquidación de personal han sobrepasado los ahorros en costos de operación. Los únicos ingresos a las arcas del gobierno debidos a la privatización se han originado en la venta de algunos bancos oficiales.

La expedición de la nueva constitución si bien promete una mejora en el nivel de vida tiene un alto costo fiscal para el gobierno central al haber aumentado considerablemente el monto de las transferencias. Los cambios son de tal magnitud que van a requerir de un largo proceso de ajuste al nuevo marco normativo.

Si el año 91 se perdió en muchos aspectos esperamos que el próximo sea mucho mejor. Hoy en día el equipo económico es mucho más homogéneo. Las peleas entre los integrantes del equipo económico parecen una cosa del pasado. El manejo macroeconómico evidentemente ha ganado con la creación de la Junta Directiva del Banco de la República. El asignarle las funciones de control monetario y cambiario a la nueva Junta Directiva de nuestro Banco Central indudablemente ha hecho más creíble la política de estabilización.
 
Lamentablemente, la separación del Ministerio de Desarrollo en dos partes va a dificultar el manejo económico. Después de mucho tiempo el Ministerio de Desarrollo había logrado establecerse como una verdadera fuerza importante que podía liderar el proceso de apertura. El poder contar con el equivalente colombiano al legendario MITI japonés estaba comenzando a verse como una contribución importante en el proceso de apertura. La creación de un nuevo Ministerio en estas circunstancias puede llegar a convertirse en una serie de conflictos innecesarios para la inserción de Colombia en la economía mundial.

lunes, 2 de diciembre de 1991

Los mormones



Hay conciencia de que las políticas del Ministro Cavallo han logrado quebrarle el espinazo a la inflación argentina. Desafortunadamente, la estabilización se ha logrado a niveles muy elevados de precios
 
En días pasados tuve la oportunidad de viajar a Uruguay y Argentina. En los pocos días que estuve en Argentina me pude dar cuenta de que el problema de la inflación estaba bajo completo control. Hay conciencia de que las políticas del Ministro Cavallo han logrado quebrarle el espinazo a la inflación argentina. Infortunadamente, la estabilización se ha logrado a niveles muy elevados de precios.

El turista muy pronto comprueba mediante la comparación entre artículos de uso común que Buenos Aires es mucho más caro que Bogotá. Un Cassette de música popular cuesta 13 o más dólares en Argentina mientras que en Colombia se puede conseguir por 7 dólares. El tradicional bife en un restaurante popular vale doce dólares mientras que en Bogotá se puede conseguir por menos de 5 dólares. Los vestidos tienen precios inalcanzables. Los libros tiene un precio dos o tres veces más alto que en Colombia.

Teniendo en cuenta que todas las economías latinoamericanas están en plan de apertura le sorprende a uno encontrar tales diferencias de precios. Los costos de transporte y las barreras a la entrada hacen que no se eliminen las diferencias de precios. Si bien hay algunos libros colombianos en las librerías de Buenos Aires, estos tienen unos precios no fijados por el precio en Bogotá sino más bien por el precio en Buenos Aires. Los libros populares colombianos en Argentina tienen un precio fijado en comparación con los libros argentinos para evitar la competencia. Esto hace que los distribuidores que muchas veces son los mismos editores no estén dispuestos a competir con sus propios productos.

Precisamente, esto hace que las políticas macroeconómicas deban ser complementadas por cambios importantes a nivel microeconómico. No solo es necesario abrir la economía sino que es necesario romper muchas de las barreras a la entrada de nuevos competidores. En días pasados el gobierno argentino sorprendió al público con unos cambios profundos en la regulación de la actividad económica.

El tratamiento dado a esta noticia en las revistas argentinas muestran la forma como opera el equipo económico argentino. Allá el Ministro Cavallo realmente opera con un verdadero equipo en el que tiene una serie de colaboradores que la prensa argentina llama los mormones por su gran espíritu de sacrificio y trabajo y austeridad. La revista Somos los describe de la siguiente manera. "Casi nadie los conoce, pero su trabajo cambiará tarde o temprano la vida cotidiana de los argentinos. Obedecen a Cavallo ciegamente, y son los protagonistas de la verdadera historia del decreto de desregulación. La mayoría trabaja más de los normal y no asiste a fiestas. Son tenidos como incorruptibles y eficientísimos. No parecen buscar dinero, sino la gloria de figurar en los manuales de historia".

Sin lugar a dudas una de las razones para el éxito de la política económica es el poder contar con un equipo económico que ha venido trabajando conjuntamente en los últimos quince años. El problema de la poca competitividad externa argentina es sin lugar a dudas algo que debe ser resuelto para poder emprender una senda de alto crecimiento.

lunes, 25 de noviembre de 1991

Visión retrospectiva de cinco proyectos en Santa Marta

El Departamento Nacional de Planeación, a quien la nueva constitución le ha encomendado algunas de las labores de evaluación, ha presentado en Santa Marta las experiencias de cinco Proyectos de inversión.
 
Esta columna no apareció en las dos últimas semanas por motivo de viaje de su autor. Estuve en Uruguay participando en un proyecto de vivienda y posteriormente hice una presentación en Santa Marta en un interesante seminario organizado por el Departamento Nacional de Planeación. El Seminario de Santa Marta sirvió para refrescar en mi memoria algunas de mis experiencias de trabajo.

El tema del seminario era la evaluación posterior (ex-post) de los proyectos de inversión del sector público. Desde hace mucho tiempo el tema ha despertado mi interés profesional. Desde 1984 he tenido contactos, infructuosos, con algunos de los gobiernos Distritales para participar en la evaluación del programa de lotes con servicios del Proyecto financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo en Ciudad Bolívar.Infortunadamente, después de siete años no ha sido posible iniciar el trabajo de evaluación.

Cuando estuve trabajando como Gerente de la Empresa de Energía Eléctrica de Bogotá le dí mucha importancia al tema de la evaluación ex-post. Como un paso importante para comenzar un nuevo préstamo de distribución con el Banco Mundial, decidimos hacer una evaluación del llamado sexto programa de ensanches en su primera etapa. Este ejercicio fue muy útil pues permitió hacer ajustes en la nueva etapa.

La experiencia ganada en la evaluación de un programa ya terminado, la verdadera evaluación ex-post, nos llevó a emprender una más ambiciosa sobre el proyecto Guavio. Esta evaluación intermedia de un proyecto de tal magnitud permitió identificar los principales problemas que aquejaban al proyecto en ese momento. El documento de evaluación que en esa época se produjo, sirvió como elemento importante de discusión con los interesados en el proyecto. Este documento nos permitió una discusión más productiva con los organismos multilaterales de crédito y con las autoridades de orden nacional cuando tratamos de encontrar una solución al problema financiero del proyecto.

A los asistentes del Seminario, que escucharon una muy buena presentación sobre el proyecto Guavio, les puede sorprender que estas experiencias tan importantes realizadas por la propia Empresa, por encima de las exigencias mismas de los contratos de préstamo, no se hubiera mencionado. La respuesta se puede encontrar en algunas de las conclusiones del consultor encargado de la evaluación del Proyecto Guavio. Uno de los mayores problemas del proyecto ha sido el continuo cambio en la Empresa de Energía que ha llevado a que la memoria institucional de la Empresa desaparezca.

La importancia de mantener un equipo estable en la empresa fue una de mis prioridades. En efecto, a mi entrada a la Empresa confirmé a todos los Subgerentes, Jefes de División y de Departamento. Durante mi gestión, llevé a cabo una política de promoción interna. El único cambio a nivel de Subgerentes fue en el Proyecto Guavio pues el funcionario tuvo que renunciar como consecuencia de una investigación de la Procuraduría. Quien reemplazó dicho funcionario fue un Jefe de División con amplia experiencia en el campo de la construcción de obras civiles.

El año en que estuve en la Empresa de Energía de Bogotá ha sido sin lugar a dudas el período de mayor estabilidad laboral en una empresa del Distrito. Esta estabilidad es más notable si uno recuerda que durante este período el Distrito tuvo tres Alcaldes. El gobierno que comenzó en 1986 introdujo la nefasta costumbre de solicitar la renuncia de todos los subgerentes de las Empresas Distritales. La rotación en las subgerencias de la EEB es de tal magnitud que únicamente el Subgerente de Operaciones ha logrado sobrevivir a los cambios ocurridos a partir de 1986.

El Departamento Nacional de Planeación, a quien la nueva constitución le ha encomendado algunas de las labores de evaluación, ha presentado en Santa Marta las experiencias de cinco Proyectos. En opinión unánime de los asistentes a Santa Marta el ejercicio iniciado por el DNP debe continuar. La formulación y la posterior ejecución de los nuevos proyectos de gran inversión a nivel nacional puede ganar muchísimo de la Evaluación de Proyectos.

martes, 5 de noviembre de 1991

Más de lo mismo



                       

Las medidas de la Junta Directiva del Banco de la República son duras y van a tener efectos graves para el proceso de apertura de la economía. La temida recesión y el desmantelamiento de la industria parece que ahora si se van a dar.
                                          
El lunes 28 de octubre se acabó la luna de miel que gozaron los miembros de la Junta Directiva del Banco de la República. Su decisión de revaluar emitiendo certificados de cambio a doce meses, ha levantado una gran polvareda. Los defensores de la política de apertura han criticado el duro golpe a los ingresos de los exportadores.

Las medidas de la Junta del Banco en buena parte siguen una línea similar a la utilizada por este gobierno. En lugar de hacer una revaluación explícita se apela al descuento de los certificado para reducir el ingreso de los exportadores. En lugar de incentivar el ahorro de los colombianos se apela a un ahorro de carácter forzoso. Las medidas no atacan el verdadero problema sino que sirven para ganar un tiempo para hacer el necesario ajuste fiscal. Si la medicina es muy similar a la que nos habían estado suministrando la dosis es más fuerte.

La necesidad de hacer ajustes en la tasa de cambio ha surgido de dos hechos básicos. En primer lugar, los medios de pago no han querido someterse al control de la autoridad monetaria. Las restricciones al crédito se han compensado con la entrada masiva de capitales. En segundo lugar, el necesario ajuste fiscal no se ha podido hacer por el continuo proceso electoral y la definición de la nueva constitución. En circunstancias en que no hay un control efectivo sobre los medios de pago ni hay ajuste fiscal, el único instrumento que le queda al gobierno es el manejo de la tasa de cambio.

Esta realidad económica, tiene como consecuencia lógica que los agentes económicos comienzan a actuar para protegerse de la eventual revaluación. En estas circunstancias, la entrada de dólares no solo se explica por la mayor rentabilidad de los activos financieros en pesos, sino que también tiene que ver con las expectativas de revaluación. Cuando se espera que el dólar va a perder su valor todo el mundo quiere salir de él y pasarse al peso. La corrida del dólar hacia el peso, conocida técnicamente como la ley de Gresham, ha sido sin lugar a dudas una de las principales razones del ingreso de capitales a Colombia. La sobrefacturación de exportaciones, la subfacturación de importaciones, la agilización de los reintegros para exportaciones y la inercia de las importaciones son todas manifestaciones de esta corrida del dólar.

El ignorar las autoridades económicas el alto componente especulativo de las entradas de capital ha tenido como consecuencia que el proceso se ha acelerado. Aumentar la tasa de devaluación cuando todo el mundo está esperando que el gobierno va a tener que revaluar es tratar de apagar un incendio con gasolina. Cerrar la brecha entre la rentabilidad externa y la interna con un ritmo de devaluación más acelerado es un buen ejercicio aritmético pero una pésima decisión económica.

Las medidas de la Junta Directiva del Banco de la República son duras y van a tener efectos graves para el proceso de apertura de la economía. La temida recesión y el desmantelamiento de la industria parece que ahora si se van a dar. El vigor inusitado de la economía, que pudo aguantar diez meses de un proceso de ajuste sin llegar a una situación recesiva, no va a poder con la sobredosis recetada por la Junta del Banco de la República.