lunes, 29 de julio de 1991

Bienvenido Mr Camdessus


La entrada de la Unión Soviética al Fondo Monetario puede ser el comienzo de una nueva era en las relaciones económicas internacionales.


El mundo da muchas vueltas. En los años sesentas los intelectuales de izquierda no podían ver ni en pintura el nombre del Fondo Monetario Internacional. Para la izquierda, el FMI era el instrumento del sistema capitalista para acabar con la riqueza de los países de la periferia.

En los noventas, por el contrario, las enseñanzas del Fondo comienzan a ser aceptadas en los centros de enseñanza. en los que ha predominado las tendencias antiimperialistas. La Universidad Nacional coloca anuncios en la prensa promoviendo cursos sobre programación financiera. Como bien se sabe, la programación financiera es un empaque sofisticado de las recetas utilizadas por el Fondo en sus programas de ajuste. Perú que durante la época de Alan García tuvo un enfrentamiento total con el Fondo, ha firmado un acuerdo con este organismo multilateral.

Pero el cambio de percepción del papel del Fondo no solo ocurre en el trópico. El Señor Gorbachov después de pensarlo mucho, encuentra que la solución de los problemas de su país puede venir de la calle 19 de Washington D.C. sede del Fondo. Como primer paso de este proceso ha solicitado su ingreso al Fondo como miembro pleno.

Lo interesante del momento es que no solo los países están cambiado su manera de pensar sobre los temidos organismos multilaterales de crédito. El Fondo está siendo más sensible a la situación de los países miembros. Las publicaciones de este organismo dejan ver cierta simpatía por los países altamente endeudados.

La entrada de la Unión Soviética al Fondo Monetario puede ser el comienzo de una nueva era en las relaciones económicas internacionales. El sometimiento del anterior llamado Segundo Mundo a las reglas de la economía del mercado y a las de las instituciones multilaterales encargadas de promoverlas indican un fuerte deseo de cambio. El apoyo que pueda darle Occidente a los cambios en Europa Oriental es muy importante.

Las economías latinoamericanas indudablemente van a sentir el efecto de un acercamiento económico entre el Occidente y el Oriente. Los recursos de los organismos internacionales se desviarán hacia otros rumbos. Sin embargo, en el largo plazo Colombia, al igual que otros países del tercer mundo, pueden beneficiarse del resurgimiento del mercado en el oriente. Estas economías pueden convertirse en el futuro en grandes importadores de nuestros productos.

Los países de oriente de Europa además de comprar café nos comprarán otros productos manufacturados con mayor contenido de mano de obra. Además, por nuestras compras recibiremos dólares en vez de productos "Made in URSS". En el futuro no tendremos que apelar al ineficiente sistema de trueque en el que nos tocaba aceptar artículos de dudosa calidad a cambio de nuestros productos. El Wartburg, llamado en los sesentas el cariño verdadero, por aquello de que ni se compra ni se vende, y el trolley rumano traído a comienzos de los ochenta entrarán a la galería del recuerdo como ejemplo de lo que conocemos como "huesos". 

lunes, 22 de julio de 1991

Es mejor con un viejo amigo


La lucha contra la inflación comenzada por el actual Ministro de Hacienda se volverá una responsabilidad del Banco Central.

El último número de la revista Business Week en su sección de economía  informa sobre la confirmación de Alan Greenspan como Presidente del Sistema de la Reserva Federal de los Estados Unidos. El Presidente Bush prefirió continuar trabajando con sus amigos. Los esfuerzos del Ministro de Hacienda de los Estados Unidos en promover a E Gerald Corrigan resultaron infructuosos. A pesar de algunos errores de manejo de la política económica el Presidente Bush decidió que "más vale malo conocido que bueno por conocer"

Con la confirmación de Greenspan se espera que se reduzca la inflación en los Estados Unidos. Los analistas piensan que al final de los cuatro años del segundo período del Señor Greenspan haya desaparecido totalmente la inflación.

Como todos sabemos, la constitución del 91 ha cambiado radicalmente el manejo de la Banca Central colombiana. El Banco de la República va a gozar de una autonomía considerable. Los miembros de la Junta Directiva van a tener períodos fijos y van a elegir al Gerente del Banco. El Doctor Francisco Ortega actual Gerente estará viviendo en estos momentos una experiencia similar a la que vivió su colega de la Reserva Federal.

En estos momentos de efervescencia y calor las intrigas por forma parte de los nuevos quíntuples deben estar en su apogeo. Las columnas "confidenciales"  de las revistas han comenzado a lanzar nombres para conformar la nueva Junta Directiva del Banco. Nuestros más destacados economistas estarán actualizando sus C.V. y haciendo planas con su firma para ver como luciría su autógrafo en los nuevos billetes.

Cualquiera que sea la decisión del Presidente Gaviria en la escogencia de los nombres que van a conformar la plana mayor del nuevo Banco Central, es claro que la tarea a que se van a enfrentar es bien importante. La lucha contra la inflación comenzada por el actual Ministro de Hacienda se volverá una responsabilidad del Banco Central.

Los resultados preliminares de la lucha contra la inflación han mostrado que esta no es una tarea fácil. Ante una mayor movilidad de los capitales golondrina, consecuencia de las reformas cambiarias, la política monetaria ha perdido su potencia. El gobierno ha tenido que apelar a la utilización de la política cambiaria para poder controlar el efecto monetario del ingreso de capitales. Esta medida que puede servir en el corto plazo para efectos de control monetario tiene serias consecuencias para la política de apertura.

La nueva Junta deberá entrar a diseñar un manejo monetario que permita mantener una situación competitiva internacional. Para ello deberá contar con un fuerte apoyo de la política fiscal. Para poder mantener un control de los medios de pago será necesario disminuir el déficit fiscal. El dos por ciento del PIB es una cifra incompatible con un manejo monetario sano. En las circunstancias presentes será necesario lograr un superávit en las finanzas del sector público.

El nuevo Banco de la República tiene ante sí un reto importante. Para bien de Colombia esperamos que tenga éxito en su difícil misión de manejar la política monetaria, crediticia y cambiaria del país.

El Desafío del Desarrollo


La economía tradicional es ahora aplicable a los problemas de los países en desarrollo.

El Banco Mundial ha publicado recientemente su Informe sobre el Desarrollo Mundial. La elaboración del décimo cuarto número correspondiente a 1991 estuvo a cargo de un destacado equipo de profesionales encabezado por Vinod Thomas. El Doctor Thomas fue uno de los economistas principales de la División de Colombia del Banco durante el período de ajuste de mediados de los ochenta. Su vinculación al país ha sido muy fructífera. El libro de Vinod Thomas, Macroeconomía y Política Agropecuaria: La Experiencia Colombiana, en el que se presentan los principales resultados de sus trabajos en Colombia es una referencia obligada sobre el tema agropecuario.

El Informe de 1991 trata cinco temas. En el primero de ellos se analiza la importancia que tiene para el desarrollo los factores de origen interno y los de carácter externo. En el segundo se estudian cuáles han sido las fuentes del crecimiento en los últimos años. El tercer tema tratado en el informe es el del desarrollo de los recursos humanos. El cuarto tema se relaciona con la política económica. El tema final es el de la reforma del Estado.

Si bien el crecimiento de los países en desarrollo está condicionado en buena parte por las políticas de los países industrializados, también depende de las políticas internas. El proteccionismo de los países avanzados es una causa importante del poco dinamismo del sector exportador de las economías en desarrollo. Los países en desarrollo podrían obtener unos 55 mil millones de dólares adicionales como ingreso de exportación si se permitiera el libre acceso a los mercados de los países industrializados. Esta cifra es equivalente al monto de la ayuda que reciben los países en desarrollo en la actualidad.

Según el informe, tanto el crecimiento de los factores productivos como el aumento en la productividad total de los factores explican el crecimiento de la producción mundial. La inversión realizada en bienes de capital explica más del cincuenta por ciento del crecimiento del producto durante el período 1960-1987. La rentabilidad de las inversiones del sector público explican en buena parte la diferencia entre las economías que crecieron satisfactoriamente y las que no lo hicieron.

La inversión en recursos humanos en general y la mejora de la educación en particular, ha sido una de las causas que explican el crecimiento de la economía de los países en desarrollo. La eficiencia de la inversión en los recursos humanos es muy importante para lograr un buen desempeño. La educación primaria debe tener prioridad sobre la universitaria. La expansión de los servicios de atención primaria debe hacerse antes de dedicar considerables fondos a los sistemas costosos de atención curativa.

Entre las mejoras que deben hacerse en el manejo de la economía el informe destaca la apertura económica. El abrir la economía a la competencia internacional y el dar prioridad a la inversión en recursos humanos puede ser, según el autor del informe, la combinación de política que permita a todos los países del tercer mundo encontrar su camino al futuro.

El encontrar el balance justo entre el estado y el mercado es el tema final del Informe sobre el Desarrollo Mundial. La experiencia mundial ha mostrado que los países donde la intervención del gobierno ha sido baja, han crecido a tasas relativamente altas. Algunos países donde la intervención del Estado ha sido intensa  han crecido. En estos países la intervención ha sido selectiva y flexible.

La presentación del informe realizada en la Universidad de los Andes el viernes pasado, ha iniciado una discusión importante sobre el tema del desarrollo. El lanzamiento del nuevo plan de desarrollo cuyos elementos esbozó el Subdirector de Planeación será otra oportunidad para analizar tan importante tema. Todos los economistas tendrán la oportunidad de participar activamente en estas discusiones pues parece que la teoría del desarrollo ha pasado a mejor vida. La economía tradicional es ahora aplicable a los problemas de los países en desarrollo.

lunes, 15 de julio de 1991

En espera de un nuevo "revolcón"

El aumento en la responsabilidad del Estado y la transferencia de funciones a los niveles locales puede representar una magnífica oportunidad para mejorar el nivel de vida de los colombianos.

Después de cinco meses de arduos trabajos, el 4 de julio se promulgó la nueva constitución. La Constitución del 91 consagra unas nuevas prioridades del gasto público. La nueva carta de navegación muestra una mayor prioridad en el gasto social que refleja el sentir ciudadano.

La nueva constitución no solo reorienta las prioridades del gasto sino que cambia la responsabilidad de la prestación de muchos de los servicios sociales. La ejecución del gasto público se transfieren de la Nación a los Departamentos y Municipios.

La transición hacia el nuevo orden constitucional puede causar algunos traumatismos. El aumento en las transferencias del gobierno central a las entidades territoriales va a causar un impacto negativo en las finanzas del gobierno central. Pues el monto de las transferencias a los gobiernos locales es superior al ahorro en los gastos transferidos a los niveles inferiores del gobierno.

Para cubrir este faltante será necesario elevar los tributos a nivel nacional.  Infortunadamente, este aumento en los impuestos ocurre en una época en la que las finanzas públicas están siendo fuente de inestabilidad macroeconómica. Con ocasión de la visita del Fondo Monetario Internacional, el gobierno encontró que en lugar de tener unas finanzas equilibradas tenía un hueco del dos por ciento del PIB.

Además de cubrir los gastos recurrentes que implican las nuevas responsabilidades, el gobierno central deberá contar con recursos para respaldar los pasivos de los trabajadores que se transfieran a los Departamentos y Municipios. El proceso de ajuste también va a implicar el pago de indemnizaciones a los empleados redundantes existentes hoy en día.

El aumento en la responsabilidad del Estado y la transferencia de funciones a los niveles locales puede representar una magnífica oportunidad para mejorar el nivel de vida de los colombianos. Para esto es indispensable que el aumento del cubrimiento de los servicios venga acompañado de importantes aumentos en la eficiencia en la prestación de los servicios a cargo del Estado. Los cambios ordenados por la nueva Constitución, deberán por tanto, ser el resultado de un sistema en el que se minimice la ineficiencia natural del Estado. Este sistema debería tener al menos los siguientes elementos. Primero, en lo posible, el gobierno debería ser el financiador del gasto más bien que el responsable de la prestación de los servicios. Por ejemplo, sería deseable que el gobierno en vez de ampliar los cupos en los colegios oficiales, otorgara becas para que los jóvenes de escasos recursos asistan a colegios privados. La gran diferencia entre los costos reales de los dos tipos de instituciones educativas permitiría que con el mismo dinero se atendieran un mayor número de estudiantes si estos van a los colegios privados.

Segundo, la eficiencia del gasto aumentaría en la medida en que el gobierno central estableciera un mecanismo de transferencias ligado a los resultados. Bajo este esquema, los colegios oficiales recibirían un reembolso por estudiante matriculado, en vez de obtener recursos para cubrir todos los gastos. En la medida en que los padres de familia tuvieran la libertad de elegir entre el sector privado y el público se introducirían factores de competencia que permitirían mejorar la eficiencia del gasto público.


El revolcón en la prestación de los servicios públicos podría llegar a ser espectacular. Si los estudiantes de la Universidad Nacional recibieran directamente los subsidios del gobierno y lo pudieran gastar en cualquier Universidad del país es muy probable que muy pocos decidirían continuar en el claustro dirigido por el excéntrico Doctor Mockus.

viernes, 28 de junio de 1991

Un Centavo para el Peso


Los eventos recientes en el manejo de la economía colombiana nos evocan esta situación en que ya casi cuando estábamos esperando cantar victoria tenemos que contentarnos con esperar a la próxima oportunidad





A los hinchas de las Medias Rojas de Boston nos ha pasado en repetidas ocasiones que el triunfo que hemos esperado con tanto anhelo se nos escapa en el último momento. La Serie Mundial de 1975 ante los Rojos y la de 1986 ante los METS se han perdido en el último out del último inning. Los colombianos seguidores de la selección nunca se olvidaran del momento en el que Robert Milla le arrebata el balón a Higuita y convierte el gol que nos elimina de Italia 90. Los comentaristas deportivos describen muy bien esta situación diciendo que tanto a las Medias Rojas de Boston como a la selección Colombia le quedó faltando el centavo para completar el peso.

Los eventos recientes en el manejo de la economía colombiana nos evocan esta situación en que ya casi cuando estábamos esperando cantar victoria tenemos que contentarnos con esperar a la próxima oportunidad. Las políticas económicas fijadas por el Presidente Gaviria y su Ministro de Hacienda nos dieron la impresión de que si bien no nos iban a conducir al futuro por lo menos nos sacarían del pasado y no ubicarían en el presente.

La apertura económica comenzada en el gobierno anterior parecía un instrumento idóneo para crecer a un ritmo suficiente para poder mejorar el nivel de vida de los colombianos. Las importantes reformas aprobadas en el anterior período legislativo parecían dar una base mucho más sólida al futuro desarrollo económico.

El equipo económico del Presidente Gaviria en sus primeros meses tuvo un desempeño bueno. Tomo muchas medidas valerosas que si bien le hicieron perder puntos con el ciudadano común contribuyeron a mejorar el panorama económico.

Infortunadamente, en el momento clave el equipo económico perdió el control de la política económica. El principal error fue sin duda demorar el proceso de apertura comercial. Las presiones de los gremios, ANDI y SAC lograron demorar el momento de la apertura. Las importaciones no crecieron como se esperaba por cuanto la gente encontró conveniente esperar a que bajaran los aranceles para hacer sus compras. El ejemplo más claro se puede ver en lo acontecido en el sector automotor. Las personas interesadas en adquirir un vehículo importado se entusiasmaron cuando supieron que el gobierno iba a bajar el arancel al módico ciento por ciento. Sin embargo, encontraron más rentable esperar a que el arancel bajara al 75%. Las importaciones demoraron en concretarse y en consecuencia contribuyeron a la acumulación de las reservas. La falta de reglamentación oportuna por parte del Ministerio de Desarrollo ha sido otro de los factores que han demorado las importaciones.

Las presiones monetarias creadas por la demora en el proceso de la apertura comercial se magnificaron al ponerse en práctica las reformas cambiarias. Al disminuirse las restricciones en el mercado cambiario se facilitó la entrada de los capitales golondrina. Bajo estas circunstancias, la elevación de las tasas de interés originada por la restricción monetaria tuvo como consecuencia una entrada masiva de capitales. El programa de estabilización se enfrentó, entonces, a una entrada de divisas de tal magnitud que neutralizó completamente el efecto contraccionista de la imposición de un encaje marginal del ciento por ciento.

La débil situación fiscal, especialmente de las empresas públicas no permitió contrarrestar las presiones monetarias mediante un aumento en el ingreso del sector público o una disminución del gasto del gobierno. Los problemas de las empresas públicas y la inflexibilidad del manejo de las finanzas del gobierno impidieron que la política fiscal se utilizara como elemento de estabilización importante.

El lograr un superávit hubiera sido muy importante pues, por un lado, se hubiera podido reducir el esfuerzo en el frente monetario y, por el otro hubiera podido el gobierno contar con los recursos para comprar los dólares que estaban regresando al país. Estos dólares hubieran servido para cancelar deuda externa y mejorar la situación de endeudamiento externo.

Los tres errores anteriores, demora en el proceso de apertura, liberalización anticipada del mercado cambiario y falta de ajuste fiscal tuvieron como consecuencia que el programa del gobierno no resultara exitoso. Ante el fracaso del programa ortodoxo de estabilización se ha resucitado un menú de medidas bastante heterodoxas. Los cambios múltiples, la revaluación de la tasa de cambio han surgido como alternativas atractivas para un gobierno que quiere cumplir unas metas. El éxito a corto plazo ha suplantado como propósito al crecimiento hacia afuera.