lunes, 14 de agosto de 1995

Lecciones de gran interés

El regreso al libre juego de la oferta y demanda de crédito antes del tiempo anunciado es una buena ocasión para hacer un análisis de lo sucedido

Al final de la semana la Junta Directiva del Banco de la República, atendiendo en parte los reclamos de los voceros del sector financiero, decidió eliminar el control de las tasas de interés.  El regreso al libre juego de la oferta y demanda antes del tiempo anunciado es una buena ocasión para hacer un análisis de lo sucedido.

En primer lugar debe destacarse que los efectos positivos en la economía fueron el resultado en las condiciones de liquidez de la economía y que la implantación de los controles contribuyó muy poco al logro del resultado esperado.  Las tasas de interés bajaron realmente y comenzaron a tener un efecto en otras variables debido al aumento en la liquidez que inyectó el Banco de la República al sistema financiero.  La rebaja en el gasto público anunciado por el Gobierno también ayudó considerablemente pues mostró un compromiso real en la lucha contra la inflación.

También debe destacarse que la experiencia está mostrando que en este delicado aspecto se cumple la máxima de Gracián que lo bueno si breve, dos veces bueno.  Cualquier efecto importante que tenga la imposición de los controles se magnifica si el control es por tiempo limitado.  El mantener una situación artificial por mucho tiempo puede resultar muy perjudicial para la economía pues las distorsiones causadas con los controles tienden a acentuarse con el paso del tiempo.  Tampoco debe olvidarse que los mercados financieros y cambiarios tienden a ajustarse mucho más rápido que el de los bienes y factores de producción.  Mientras que los salarios, en muchos casos se ajustan cada dos años, las tasas de interés cambian en cuestión de días.  Los mercados financieros, aún en Colombia, se distinguen por lo que técnicamente se conoce como su eficiencia.  La información sobre las condiciones del mercado es rápidamente incorporada en la fijación de precios de tal manera que los valores observados en un momento dado son el mejor predictor de su curso futuro.  En estos mercados eficientes, la intervención de las autoridades económicas es justificable, únicamente, cuando hay clara evidencia de la existencia de las llamadas burbujas especulativas.

La tercera lección de la última experiencia con el control de las tasas de interés que debemos sacar es la gran importancia que tiene la tasa de interés en una economía abierta con tasas de cambio fijo.  Lo ocurrido en Colombia en los cinco años que llevamos con políticas de apertura muestra que la evolución de la tasa de cambio está muy ligada a la evolución de las tasas de interés.  Cuando las tasas de interés suben la devaluación se frena y cuando las tasas de interés bajan la devaluación sube.  Los cambios en las tasas de interés no solo afecta la demanda interna sino que tiene un fuerte impacto en la demanda de importaciones y exportaciones a través de los cambios en el precio de la divisa.

El control en las tasas de interés aunado a la pérdida de credibilidad del gobierno causada por las investigaciones sobre la financiación de la campaña lo estaban llevando a una preferencia por la divisa americana totalmente diferente a la existente al comienzo de los controles a la tasa de interés.  La intervención del Banco de la República fue necesaria no para evitar una revaluación mayor del peso sino para evitar que el precio del dólar superara el techo del corredor cambiario fijado por la Junta.

La cambiante situación económica dependiente en buena parte de situaciones por fuera del control de las autoridades económicas hace deseable que éstas mantengan en su arsenal todas las armas posibles para lograr un mayor control sobre la actividad económica.  Fijar las tasas de interés por decreto puede resultar igual de peligroso que enfrentarse a un boxeador profesional con una mano atada a las espaldas.  La situación no está para guardar los instrumentos más potentes en una urna que diga utilizar únicamente en caso de incendio.



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