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jueves, 3 de abril de 1997

La productividad en Colombia

El Departamento Nacional de Estadística produce regularmente las cuentas nacionales en las que se registra el total de bienes y servicios finales producidos durante el año. Las cuentas nacionales son de enorme utilidad para el análisis de la evolución del nivel de actividad económica y permiten establecer el pulso económico del país. Las cifras de la contabilidad económica complementadas con los estimativos de Planeación Nacional sobre el PIB trimestral permiten seguir la coyuntura económica colombiana.

Sin embargo, las estadísticas publicadas por el DANE son menos útiles para un análisis correcto de la evolución de la economía en el largo plazo. En primer lugar y debido a los problemas de actualización del año base las cifras medidas en precios constantes pierden su utilidad. Medir los grandes agregados económicos en pesos de 1975 como se hace en Colombia, no es muy atractivo cuando 4 de cada diez colombianos no habían nacido en 1975 y por lo tanto no tienen ninguna referencia al valor de un peso de esa fecha. Mantener un año base tan distante lleva a distorsiones en la medida del tamaño de la economía colombiana. Estimativos preliminares muestran que si se midiera adecuadamente el PIB en Colombia su valor sería aproximadamente un cuatro por ciento mayor de lo que reporta el DANE.

El problema de utilizar una base tan lejana es algo que ha venido preocupando al DANE desde hace algún tiempo. El cambio de base de las cuentas nacionales ha sido una de las preocupaciones del DANE y ha hecho esfuerzos para calcular las cifras con base en el año 1990 para el cual existe información censal sobre la actividad económica. Sin embargo, la solución no debe ser esperar quince años para hacer los cambios sino que lo que se debe hacer es utilizar metodologías mas apropiadas como el de utilizar índices encadenados en donde las ponderaciones van cambiando año a año. Las grandes oficinas estadísticas del mundo como la de los Estados Unidos ya han adoptado esta práctica y las estadísticas se producen utilizando el método de los índices encadenados.

Los análisis de largo plazo no solo requieren una medición adecuada del crecimiento del producto sino que además necesitan una medición adecuada del crecimiento de los factores. Infortunadamente, las agencias estadísticas del gobierno colombiano no producen la información para poder medir adecuadamente el crecimiento de los factores de producción. Las estadísticas sobre empleo por rama de actividad son muy precarias. Solo desde hace poco tiempo el DANE está publicando cifras de empleo a nivel nacional que permitirían calcular el crecimiento en el número de trabajadores.

Pero como lo han mostrado los estudiosos sobre el tema el número de trabajadores no es un indicador correcto del insumo trabajo. Lo que se necesita es un cálculo de horas trabajadas ajustadas por la calidad de los trabajadores. El crecimiento del empleo no es, pues, suficiente para medir adecuadamente el crecimiento del insumo trabajo y su medición correcta requiere de ajustes importantes que afortunadamente se pueden hacer con ayuda de las estadísticas laborales existentes.

Algunos investigadores han comenzado a calcular adecuadamente el insumo trabajo pero esta no es una solución de largo plazo. A la larga las agencias del Estado tienen que incorporar dentro de su trabajo el cálculo del crecimiento del insumo trabajo. En los Estados Unidos la medición adecuada del insumo trabajo se ha incorporado después de más de treinta años de esfuerzos de destacados investigadores a la práctica normal de las agencias del Estado.

Pero si la medición del insumo trabajo es débil, la medición del insumo capital está apenas en pañales. Saber algo tan sencillo como cuál es el valor de los equipos y estructuras que conforma el acervo de capital colombiano es bastante complicado. Hay tantas respuestas como investigadores han atacado el tema. El esfuerzo de estimar el acervo se repite innecesariamente pues todos los investigadores arrancan de cero por no contar con una cifra producida por las agencias del Estado.

Las mediciones del valor del acervo de capital no son enteramente apropiadas para la medición del insumo capital. Como se explica en las primeras lecciones de los cursos de principios la medición adecuada del insumo capital debe hacerse por su productividad marginal y no por su valor. Calcular esta productividad marginal del acervo capital requiere de una gran paciencia que por regla general no tienen los investigadores que buscan un rápido reconocimiento.


Hasta ahora se están comenzando a ver los primeros resultados de una medición adecuada de los insumos. Las cifras que se obtienen en estos trabajos pioneros hechos por estudiantes de nuestras mejores universidades son el primer paso para lograr mejores estimativos del crecimiento de la productividad de la economía colombiana. Este esfuerzo debe continuarse con el apoyo de las principales agencias del Estado. El DANE, el DNP y el Banco de la República deben apoyar este importante esfuerzo de medición del crecimiento económico colombiano. 

martes, 17 de septiembre de 1996

Algunos misterios de la apertura económica

Todavía no es claro es si el éxito de la apertura se logró por la aceleración notable en la inversión o si se dio por mejoras significativas en la productividad.

A pesar de la importancia del tema, la apertura económica colombiana no ha sido objeto de un análisis serio y profundo que permita sacar lecciones claras sobre tan importante proceso.  La revisión de los ocurrido en los últimos seis años permite comenzar a dilucidar algunos de los interrogantes que se discutieron al comienzo del proceso.  La experiencia colombiana ha mostrado que es más recomendable una apertura rápida y amplia.  En primer lugar, no solo el demorar la apertura hace que los enemigos de ella tengan tiempo para sabotearla sino que además muchas veces inhibe las respuestas adecuadas.  Como se recuerda, la apertura económica estuvo a punto de fracasar por quererla hacer muy despacio.  Las importaciones se estancaron notablemente en espera de una baja adicional de los aranceles y en una mayor revaluación del peso.  Solamente cuando se decidió acelerar el proceso de apertura y cuando se adoptó una política de bajas tasas de interés se logró consolidar el proceso de apertura económica.

En segundo lugar, no es fácil realizar predicciones de quien va a ganar o perder en un proceso de apertura pues el resultado final depende de muchos factores que no son fáciles de predecir a priori.  El éxito o el fracaso de una rama industrial en un proceso de apertura depende de la adopción de políticas novedosas y de la reacción que tengan posibles competidores externos.  Los reales factores claves del éxito de una empresa son muy difíciles de prever y hasta los mejor informados pueden equivocarse.  Nadie en Colombia pensaba que las ensambladores de vehículos, que habían gozado de enormes niveles de protección, podrían sobrevivir una apertura tan extrema como la que se planeaba.  Sin embargo, la realidad ha mostrado que el sector automotor logró un crecimiento espectacular en el periodo pos apertura y que las ensambladores que lograron adaptarse mejor subieron más sus ventas.

En resumen puede decirse que el éxito de la apertura se debió en buena parte a su rapidez y amplitud. Lo que no queda claro es si el éxito de la apertura se logró por la aceleración notable en la inversión lo que llevó a contar con mejores equipos e instalaciones o si se dio por mejoras significativas en la productividad.  Es claro que las rebajas arancelarias de los bienes de capital, las bajas tasas de interés real y la revaluación del peso dispararon la demanda de inversión de los industriales.  Las cifras de importaciones de bienes de capital, y en general las de la inversión industrial muestran un notable crecimiento en los años posteriores a la apertura económica.  Por otra parte los estudios de los casos exitosos son más consistentes con incrementos importantes en la productividad total de los factores logrados como consecuencia de cambios en la mezcla de productos y la especialización en las líneas más rentables.

Los primeros intentos hechos por el DNP y FEDESARROLLO para medir la contribución del aumento de la productividad total de los factores en el crecimiento de la industria manufacturera parecen asignar todo el crecimiento de la producción industrial a la formación de capital, dejando por fuera la importante contribución del incremento de la productividad.

Al revisar las cifras y la metodología empleada comienzan a surgir algunas posibles soluciones a este enigma.  Lo primero que queda claro es que las mediciones del acervo de capital son en extremo inciertas.  En primer lugar, la inversión no es llevada por ramas de actividad económica sino por sectores institucionales y por lo tanto el cálculo tanto de la inversión como del acervo de capital para la industria manufacturera puede resultar poco preciso.  Más aún, la manera como se mide el acervo de capital no es la adecuada para calculo de productividad.  Pero lo más grave es que la tasa de depreciación económica del capital no se conoce y por lo general se estima a partir de vidas útiles de los bienes que no siempre corresponden a lo que es acertado desde el punto de vista teórico.

Pero si esto no fuera suficiente para despertar serias dudas sobre los estimativos de los investigadores del DNP y FEDESARROLLO, bastaría hacer la observación de que el proceso mismo de apertura tiene que haber influido en el acervo de capital de la industria.  En primer lugar, al disminuir los aranceles y abrirse la economía una parte de los equipos productivos de las industrias se vuelven obsoletos y tienen que darse de baja.  La apertura causa pues una disminución abrupta del acervo de capital que no es considerada en ninguno de los dos estudios mencionados.  En consecuencia el acervo de capital y por tanto su contribución al crecimiento del producto están sobrestimados.

Adicionalmente, después de la apertura es de esperar que la depreciación del capital sea más rápida que antes de la apertura y por lo tanto no debería ser lógico calcular el acervo de capital con la misma tasa de depreciación antes y después de la apertura.  Los dos estudios al calcular el acervo de capital con la misma tasa antes y después de la apertura tienden a sobrestimar el crecimiento del acervo de capital y por lo tanto a subestimar la contribución de la productividad total de los factores.

Con el debido respeto que merecen los investigadores de tan importantes entidades es conveniente anotar que el país necesita un esfuerzo mayor para lograr establecer una respuesta precisa a la pregunta clave del desarrollo.  ¿Qué tanto se explica por el crecimiento de los factores y qué tanto se explica por el crecimiento de la productividad.



lunes, 27 de septiembre de 1993

Salarios y productividad

El principio de ligar los aumentos de productividad y del costo de vida a los aumentos salariales es supremamente lógico.

Hace 31 años, los consejeros del Presidente Kennedy buscando evitar una aceleración de la inflación causada por el ejercicio del poder de los monopolios se inventaron la idea de ligar los incrementos salariales a los aumentos de productividad y los incrementos de precios a las variaciones en los costos unitarios. Estas guías definidas durante la Administración Kennedy dejaron de ser útiles a partir de 1966, cuando se comenzó a acelerar la inflación. En consecuencia, el consejo de asesores económicos del presidente Johnson cambió esas guías incorporando en ellas las expectativas un ajuste por el costo de vida.

Aunque existen dudas en cuanto a la efectividad de las políticas de ingresos y salarios seguidas en los años sesentas en los Estados Unidos, diversos gobiernos acuden a estas políticas de ingresos o salarios para evitar que las luchas con la inflación afecten negativamente a los trabajadores. Es así como el Gobierno mejicano, con el fin de conseguir su aprobación para el NAFTA, ha establecido, recientemente, una política de aumentos salariales ligados al crecimiento de la productividad.

Si bien en Colombia, periódicamente se ha hablado de políticas de concertación para la fijación de precios y salarios, solo hasta la semana pasada se ha comenzado a hablar de una política en la que el aumento salarial esté ligado al crecimiento de la productividad.   El principio de ligar los aumentos de productividad y del costo de vida a los aumentos salariales es supremamente lógico. La teoría económica nos muestra que el crecimiento del precio de los productos menos el crecimiento del precio de los insumos tiene que ser matemáticamente igual al crecimiento de la productividad total de los factores.

En teoría el cálculo del crecimiento de la productividad total de los factores es relativamente sencillo de hacer, en la práctica no lo es. En teoría, simplemente, basta restar de la tasa de crecimiento del producto la tasa de crecimiento de los factores para obtener la tasa de crecimiento de la productividad total de los factores. Sin embargo, en la práctica este cálculo es bastante complejo.

El cálculo del crecimiento del insumo laboral no se puede hacer con precisión. En lugar de tener información sobre el número de horas-persona trabajadas para cada uno de los diferentes calidades de trabajo, apenas se  cuenta con información muy inexacta sobre el total de los trabajadores. La ausencia de información detallada sobre el insumo laboral impide medir con precisión la productividad laboral. La experiencia ha mostrado que en general, el utilizar el empleo como una aproximación de insumo laboral tiende a sobre estimar el crecimiento total de los factores y puede perpetuar las presiones inflacionarias o alternativamente a aumentar el desempleo.

La medición del insumo capital es mucho más compleja que la del trabajo. En efecto, dada la ausencia de información sobre el stock de capital es necesario desarrollar procedimientos indirectos para poder calcular un verdadero valor para el acervo de capital. El analista tiene que reconstruir la historia de la inversión para poder establecer el acervo de capital de la economía. No solo debe reconstruir la historia sino que además debe calcular la eficiencia relativa de todas los equipos y estructuras para poder llegar a un estimativo de la contribución del capital a la producción.


Como lo han demostrado los trabajos de destacados investigadores de los Estados Unidos y Europa, las dificultades prácticas del cálculo del crecimiento de la productividad total de los factores se pueden superar. La propuesta del Ministro de Trabajo Luis Fernando Ramírez puede servir para que en Colombia se comiencen a hacer trabajos profundos sobre el tema de la medición de la productividad. Para ello se requiere aumentar la cantidad y calidad de las estadísticas e incentivar el estudio de tan importante tema.