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jueves, 9 de octubre de 1997

Ayudas Académicas

Con el fin de ayudar a los posibles comentaristas el profesor George Stigler ha hecho una recopilación de algunos comentarios que se pueden utilizar en una de esas reuniones

En la semana anterior se reunió en Bogotá la Asociación Económica de América Latina y el Caribe. El Congreso organizado por la Universidad de los Andes y Fedesarrollo fue un gran éxito. Asistieron destacados Profesores y economistas profesionales que trabajan con los Organismos Internacionales.

Con el fin de ayudar a los posibles comentaristas el profesor George Stigler ha hecho una recopilación de algunos comentarios que se pueden utilizar en esas reuniones. Estos comentarios debidamente codificados aparecen en su libro "The Intellectuals and the Market Place" en un artículo titulado  El manual del Conferencista (The Conference Handbook). Con muy fino humor el Profesor Stigler propone que si estos comentarios son adoptados por todos, bastaría indicar los números de los comentarios para hacer más expeditas las conferencias.

Para ayudar a los conferencistas colombianos presentamos a continuación una traducción de los comentarios codificados por el Profesor Stigler.

Para la introducción:


A. El trabajo es una espléndida revisión de la literatura que, infortunadamente no abre derroteros nuevos.
B. El autor ha resuelto brillantemente el problema planteado, infortunadamente escogió el problema equivocado.
C. Es una lástima que la erudición y el ingenio del autor estén tan mal orientados.
D. Reconozco que soy solo un aficionado a estos temas y por lo tanto mis comentarios deben ser considerados como tentativos. Sin embargo, hasta un novicio encuentra material suficiente para sus críticas.
E. Debo mostrar mi simpatía por el autor pues hasta hace dos años yo pensaba lo mismo.
F. Es muy bueno que un neófito en el campo estudie el problema. Siempre existe la posibilidad de desarrollar un punto de vista novedoso, sin embargo y como de costumbre en este caso las ventajas de la división del trabajo se reafirman nuevamente.
G. El documento contiene muchas novedades y muchos puntos bien tratados.
H. Aunque el documento se debería entregar hace tres semanas lo recibí cuando estaba entrando a este recinto.

Algunos comentarios:


1 Adam Smith ya lo había dicho.
2 Infortunadamente, hay un problema de identificación, que no ha sido suficientemente analizado en el documento.
3 Obviamente, los residuos no son mormales y la especificación del modelo es incorrecta.
4 El desarrollo de una teoría no es útil en este momento: se necesita realizar una serie de estudios de caso.
5 Si bien los estudios de caso nos pueden ilustrar, es imposible avanzar hasta no desarrollar un modelo del proceso.
6 Las consideraciones del segundo-mejor obviamente viciarían la argumentación.
7 Este es un problema de números índices.
8 ¿Ha intentado utilizar el método de los mínimos cuadrados en dos etapas?
9 Las conclusiones cambian si se introducen condiciones de incertidumbre.
10 ¿No utilizó el análisis probit?
11 Yo ya había demostrado los principales resultados en un trabajo publicado hace varios años.
12 El análisis se torna confuso por no haber distinguido entre los componentes permanentes y transitorios.
13 El mercado obviamente no puede responder satisfactoriamente cuando se presenta esa externalidad.
14 ¿Que pasaría si los costos de transacción no son iguales a cero?
15 Ello se deduce del teorema de Coase.
16 Obviamente, si se permite la inversión en capital humano, el panorama cambia completamente.
17 Obviamente, la función de demanda es bastante inelástica.
18 Obviamente, la función de oferta es altamente inelástica.
19 El autor utiliza un martinete para cascar una nuez.
20 ¿Qué resultados empíricos estarían en contra de su teoría?
21 El argumento central no solo es una tautología sino además es falso.
22 ¿Que pasa si se extiende el período de análisis hacia atrás (hacia adelante)?
23 La motivación de los individuos es tan increiblemente egóista que no puede representar el comportamiento de personas de carne y hueso.
24 El fofo actor económico en este modelo impresionístico debe ser reemplazado por un individuo que maximice su función de utilidad.
25 ¿Tuvo algún problema invirtiendo la matriz singular?
26 Es una lástima que se hubiera equivocado al elegir entre M1 y M2.
27 Eso es correcto desde el punto de vista teórico pero no opera en la práctica (úsese ocasionalmente).
28 El conferencista todavía cree en los refrigerios gratuitos.
29 El problema no se puede tratar por métodos de equilibrio parcial: se requiere de una formulación de equilibrio general.
30 El documento se encasilla en el paradigma neoclásico y por lo tanto no puede estudiar partes importantes de la realidad.
31 La conclusión se basa en la hipótesis de gustos invariables, desafortunadamente los gustos han cambiado.
32 El problema básico de la situación actual es que no se han asignado los derechos de propiedad.

lunes, 1 de abril de 1996

La investigación económica en Colombia

La Universidad colombiana debe responder al reto de su internacionalización.

La semana pasada se realizó un seminario con la participación de la Universidad de los Andes sobre la Transformación de América Latina. El seminario se inició con un discurso del rector Hommes en donde se presentaron algunas críticas a la política económica del gobierno y en la que el Rector previno sobre el peligro que podrían tener algunas actuaciones del Incomex, encaminadas a frenar la subfacturación en la reimplantación de las temidas licencias previas.

A continuación se hicieron una serie de presentaciones por parte de investigadores latinoamericanos y alemanes sobre el tema del seminario. La calidad de los trabajos presentados fue un tanto disímil, dejando la  duda en algunos segmentos de  la audiencia si la investigación económica colombiana está a la altura de la europea y la de otros países latinoamericanos. Un indicador de la improvisación  de algunas investigaciones es la tardía entrega de los trabajos los comentaristas. En algunos casos los comentaristas tuvieron que improvisar pues el trabajo se entregó la víspera después de  horas de oficina.

La falta de competitividad de los académicos colombianos en el contexto mundial no deja de ser preocupante. Las universidades colombianas no pueden quedarse atrás en el campo de la investigación económica. La política económica no puede manejarse con conocimientos obsoletos ni con falso consenso nacido en una sociedad de elogios mutuos.

Realmente preocupante, para los que hemos defendido las bondades de las transformaciones estructurales de la economía colombiana en los noventa, la debilidad de la evidencia presentada para sustentar la validez de la reforma. Algunos de los académicos colombianos que  intervinieron en el seminario se limitaron a recitar una serie de frases de cajón sin un soporte sólido. Los resultados de las investigaciones no resultaban muy convincentes como soporte de las afirmaciones sobre la bondad de las reformas de la apertura.

La universidad colombiana debe responder al reto de su internacionalización. De ahora en adelante tiene que estar presente en los grandes debates y debe hacerlo con excelencia. El evento como el realizado en la Universidad de los Andes es el instrumento adecuado para poder medirnos a escala internacional. Si nuestra calidad es inferior debemos reconocerlo y hacer esfuerzos  para lograr mejorarla  no podemos contentarnos con estereotipos que ocultan la verdad.

Las universidades tienen que hacerse una autocrítica seria y para ello deben traer evaluadores de reconocido prestigio internacional. La Universidad de los Andes ha dado el ejemplo con una evaluación de su facultad de Economía. En aras de una discusión seria debería levantarse la reserva del sumario, si es que existe, con el fin de evitar las filtraciones selectivas del informe. El espectáculo de una discusión en la que las antiguas y nuevas directivas de la Facultad de Economía de los Andes utilizan el informe Calvo para sostener posiciones contradictorias no es muy edificante.

Tampoco es justo personalizar las discusiones. Si existe un problema en las Facultades de Economía es por razones estructurales, tales como la falta de incentivos, las bajas remuneraciones y no por la gestión buena o mala de un decano. Los centros de investigación de las universidades colombianas tienen que volver a ganarse el respeto que tuvieron en otra época. No deja de ser motivo de preocupación el relativo estancamiento de los principales centros universitarios frente a Instituciones como Anif y Fedesarrollo que hacen presencia en los debates de política económica. Más sorprendente aún, si se tiene en cuenta que muchos de los que están a dirigiendo estas instituciones estuvieron vinculados a los principales centros de investigación universitarios. De vital importancia para el avance de la investigación económica es lograr vincular a las universidades colombianas profesores que estén en permanente contacto con la academia extranjera.

La participación de los investigadores colombianos en las conferencias internacionales debe ser una tarea de altísima prioridad, pues solo compitiendo en los foros internacionales es posible mantenerse a la vanguardia de la ciencia. No solo debemos medirnos con nuestras contrapartes en el extranjero sino que,  además, debemos especializarnos, pues la competencia a alto nivel se hace entre especialistas. Los investigadores colombianos para lograr sobrevivir en un mercado de dimensiones minúsculas han apelado al expediente de convertirse en especialistas en casi todo. Las grandes figuras académicas colombianas cambian de tema de investigación como quien cambia de camisa.

Como consecuencia de estos cambios nunca se profundiza en los temas y, por tanto, los aportes de los colombianos son marginales. Ojalá que el seminario realizado en la Universidad de los Andes marque el inicio de una nueva época en la investigación económica colombiana, en la que se ponga como meta el competir internacionalmente.





lunes, 28 de marzo de 1994

Fuga de cerebros

No es de extrañar, entonces, que las facultades de economía se encuentren en la encrucijada. Los profesores se ven tentados por salarios evidentemente superiores a los que reciben en las Universidades.

En un debate electoral en que las discusiones sobre temas económicos han brillado por su ausencia los periódicos han magnificado una controversia surgida por una carta de altos funcionarios del equipo económico al Rector de la Universidad de los Andes. Sin entrar a calificar quien tiene la razón es importante hacer algunas reflexiones sobre uno de los temas planteados. El país debe tomar conciencia de la importancia que tiene el sueldo que se paga a los profesores universitarios para lograr una universidad excelente.

Colombia ha tenido que enfrentarse a una fuga de sus talentos. Los organismos internacionales atraen a una fracción importante de los graduados en el exterior. Los sueldos pagados y el ambiente que se vive en el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, y ahora la OEA inducen una migración importante de nuestros economistas e ingenieros. Los cuantiosos recursos dedicados a la formación profesional de los colombianos en el exterior terminan de esta manera al servicio de organizaciones de carácter multilateral.

La apertura económica, el revolcón institucional y el aumento del sueldo de los ministros disminuyeron un poco la gran brecha existente entre los salarios en el gobierno colombiano y los sueldos en los organismos internacionales. La fuga de cerebros se logró contener y en algunos casos se emprendió el retorno a casa de destacados economistas. La oferta de economistas respondió a los incentivos de precios y el gobierno y el país pudo contar con funcionarios de mejor calidad.

Sin embargo, el aumento en los salarios de los ministros también afecto el mercado local. Los profesionales que laboraban en Colombia en otros sectores, también, encontraron atractivo vincularse al gobierno y dejar las actividades en que venían desempeñándose. Para contrarrestar la fuga de cerebros hacia el sector público muchas empresas tuvieron que incrementar el sueldo a sus economistas. Las favorables condiciones del mercado laboral de los economistas hizo que el salario de enganche de estos profesionales se elevara considerablemente lo que repercutió a su vez en un aumento en el deseo de estudiar economía. Es así como facultades que estuvieron a punto de cerrar vieron duplicar el número de estudiantes en pocos años.

No es de extrañar, entonces, que las facultades de economía se encuentren en la encrucijada. Los profesores se ven tentados por salarios evidentemente superiores a los que reciben en las Universidades. Más aún con el aumento de la demanda por cupos en las facultades de economía la demanda por los servicios de los profesores estrella ha aumentado considerablemente.

Como lo enseñan los textos básicos una reducción de la oferta, la fuga de cerebros hacia el sector público, y un aumento en la demanda tienden inexorablemente a un aumento en el precio y a una reducción de la cantidad demanda. Desafortunadamente, en las universidades no es fácil aumentar el salario a los profesores de una sola facultad. El sentido de igualdad imperante en una universidad tiende a igualar los salarios a nivel de todas las facultades, haciendo más difícil una respuesta rápida a las fuerzas del mercado.

Lo que debe quedar claro del debate mencionado es que existe una gran brecha entre los salarios que pueden ganar los economistas de alto nivel en el sector público y lo que ganan los profesores de nuestras universidades. Las universidades tienen que encontrar una solución a este problema si quieren contar con profesores de alto nivel. Al país no le conviene la fuga de cerebros hacia el exterior y hacia los sectores público y privado.