lunes, 8 de marzo de 1993

El reto japonés

Para Dornbusch la devaluación real del dólar es vital para los Estados Unidos y se debe dar en un período máximo de dos años.

Las economías asiáticas son objeto de permanente interés. El rápido crecimiento del Japón y de los cuatro tigres (Corea, Hong Kong, Taiwan y Singapur) ha sido objeto de innumerables comentarios. A pesar del debate no existe una conclusión definitiva sobre las causas y consecuencias del desarrollo de los países del lejano oriente. Los países latinoamericanos han encontrado en la experiencia de Japón y los cuatro tigres una razón válida para abandonar los modelos de desarrollo de corte cepalino y para orientar sus economías hacia el mercado internacional. En los noventas las economías latinoamericanas están reorientando sus modelos de desarrollo con el fin de lograr su despegue económico.

Un número reciente de Business Week trae una serie de artículos en los que se da una visión interesante y novedosa sobre el tema de las economías asiáticas. El Profesor Dornbusch en su columna nos presenta su punto de vista sobre este tema. Para él, el éxito se explica en buena parte por el hecho de que los países del lejano oriente han mantenido su moneda subvaluada con respecto al dólar. Según Dornbusch los Estados Unidos han sido muy generosos al permitir que el dólar haya mantenido una paridad que está casi treinta por ciento sobre el nivel de equilibrio. Debido a esto y al proteccionismo asiático, las economías del Japón y de los cuatro tigres han podido convertir su alto desarrollo tecnológico en un crecimiento alto y sostenido.

Para reforzar su punto de vista Dornbusch argumenta que el rápido crecimiento de Europa en el período de la postguerra se debió al mismo fenómeno de subvaluación de la moneda. Las tasas de cambio fijo imperantes hasta comienzos de los setenta permitió a los países europeos transformar su rápido avance tecnológico en un crecimiento muy superior al de los Estados Unidos. Solamente, cuando se adoptó un sistema de tasas de cambio flotantes pudieron los Estados Unidos lograr una devaluación real del 30 por ciento con relación a las monedas europeas.

Debe anotarse que el Profesor Dornbusch también reconoce que los Estados Unidos deben mejorar la calidad de la fuerza de trabajo para poder competir con mayores posibilidades de éxito. Sin embargo, piensa que esta solución es de largo plazo y que quienes considera que solo con reformas estructurales los Estados Unidos pueden volver a competir internacionalmente están equivocados, pues estas soluciones tienen un largo período de gestación. La conclusión es clara, para Dornbusch la devaluación real es vital para los Estados Unidos y se debe dar en un período máximo de dos años.

Lo que no es claro en el artículo es la manera de como se logra esta devaluación real. Para aquellos que quieren saber una posible solución la revista trae un pensamiento interesante. Lo que se requiere es hacer que los japoneses adopten una política de disminución de impuestos y que cambien el superávit fiscal por un déficit parecido al creado por Ronald Reagan en los años ochenta. El mecanismo para lograr una revaluación del yen sería entonces el siguiente. La disminución de impuestos estimularía la economía japonesa lo que haría crecer las importaciones y disminuiría el superávit del sector externo. Si el estímulo fiscal se complementa con una política monetaria restrictiva las tasas de interés se elevarían lo que haría fluir capitales hacia Japón y a su debido tiempo causaría la tan anhelada revaluación del Yen.


Obviamente, esto debería ir acompañado de una reducción del déficit fiscal de los Estados Unidos, lo que unido a una política monetaria estimulativa de la Reserva Federal llevaría a una reducción de las tasas de interés en los Estados Unidos a una salida de capitales y una devaluación del dólar. Parece entonces que la solución a los problemas mundiales es que en los años noventas los japoneses actúen como actuaron los Estados Unidos en los ochentas y que los americanos en los noventas se comporten como se comportaron los japoneses en los ochentas.

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